¿Cómo se ha desarrollado la pandemia del COVID-19 en África?

Aquellos que estáis pensando en hacer un voluntariado internacional en Uganda seguro que os preguntáis lo siguiente: ¿Qué sucedió allí durante los primeros meses de la  pandemia?

Evolución del COVID-19 en África

La COVID-19 llegó a Uganda de forma extraña: la noche del 31 de marzo del 2020, los vecinos empezaron a hacer una cacerolada para avisarse así de pueblo en pueblo de que algo malo estaba a punto de acontecer. Este era un ritual muy antiguo llamado Ryemo Gemo que alertaba de un grave peligro: la COVID-19. Entonces, los habitantes del norte de Uganda empezaron a tomarse en serio las advertencias del presidente del gobierno Yoweri Kaguta Museveni y limitaron sus movimientos.

A esa fecha ya se habían detectado 33 casos de la COVID-19 en el territorio. A partir de ese momento, el gobierno empezó a imponer restricciones muy estrictas: cerraron los aeropuertos y las fronteras e impidieron el movimiento interno en Uganda, además de cerrar cualquier establecimiento que no fuera de primera necesidad e imponer un confinamiento domiciliario. Los trabajadores de estos servicios no podían desplazarse del lugar de trabajo a su domicilio por lo que debían dormir en el puesto de trabajo. De manera adicional, se impuso un toque de queda a partir de las 19 h.

Esta situación provocó el cierre de muchos negocios y el aumento descontrolado de los precios, patrullas de policías armados por las calles, mujeres muriendo durante el parto por falta de ayuda médica, personas sin alimentos… Una crisis social, económica y alimentaria.

Inicialmente el gobierno prometió una ayuda alimentaria para aquellas personas más desfavorecidas de la capital, hecho que tardó en suceder  y que se limitó a un número muy inferior de familias. Además, el gobierno usó la ayuda monetaria internacional para comprar vehículos militares (más importantes para el país).

Simon Suzaki, un responsable de la Fundación Transcultural de Uganda (CCFU), reflexionó sobre el poder de la cultura como mecanismo para combatir la pandemia. Desde ese momento se dejó en manos de curanderos indígenas (en las zonas rurales) y los médicos (en las ciudades). A pesar de la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que establece que el ratio mínima a seguir es de 23 médicos por cada 10.000 habitantes, la situación en Uganda era drásticamente inferior: 0,91 médicos.

Aún con esta diferencia escandalosamente inferior, la Organización Nacional de Uganda para la investigación de la salud (UNHRO) descubrió que la salud de los pueblos es mejor de la esperada gracias a la intervención de los curanderos. Desde el inicio de la pandemia han muerto por COVID-19 304 personas en un país con una población de 42.971.836 personas.

covid19 voluntariado africa

Situación actual del voluntariado en África en la actualidad

Por fortuna o desgracia al ser un país con menor tránsito global, ha permitido quedar más aislado que otros. Esto también ha permitido que el gobierno en nombre de la salud y el bienestar impusiera medidas autoritarias. Pero, ¿qué ha pasado con el programa de voluntariado en África, en concreto en este país? Nuestros voluntarios pudieron seguir yendo a realizar esta experiencia a los pocos meses del inicio de la COVID-19.

¿Te gustaría alejarte de todo el caos y tensión del día a día? En Uganda, la situación es totalmente diferente a la nuestra. Ahora los niños corren por las calles, la gente sale a bailar y nuestros voluntarios ayudan, pero sobre todo se divierten.

¿No te gustaría hacer un voluntariado internacional? en concreto, ¿un voluntariado en África? Los voluntarios nos dicen, que en estos tiempos, hacer un voluntariado en países como Kenia, Zimbaue o Cabo Verde es de lo más seguro. En todo momento se cumplen todas las recomendaciones de las autoridades sanitarias. Sin embargo, eso no les impide enriquecerse de todos los beneficios de esta experiencia. El hecho de conocer la cultura y la forma de vida de estos pueblos te aportará una sensación indescriptible. Mientras tanto, esta experiencia ayudará de una manera o de otra a las comunidades locales. Éstas han sufrido mucho durante los meses más crudos de la pandemia y necesitan tu ayuda. No te lo pienses más y embárcate en una aventura de voluntariado internacional.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir chat