Testimonios

Blog Cooperating Volunteers

Cooperating Volunteers es una organización de cooperación internacional, que se define por la seguridad, calidad y la comodidad de las experiencias de voluntariado en países en vías de desarrollo de todo el mundo. Coopera en el extranjero y tiene una amplia gama de oportunidades de voluntariado en Ecuador , Perú , Islas Galápagos , Costa Rica , México , Uganda , Tanzania , Ghana , Malawi, Etiopía, Camboya, Nepal e India.
Programas de voluntariado: cooperatingvolunteers.com/voluntariado

Hemos creado este blog para que nuestros voluntarios puedan compartir sus experiencias.

77 respuestas a “Testimonios”

  1. Mireia Garcia dice:

    Mi nombre es Mireia y durante el mes de septiembre fui con mi hija aina de voluntariado a Jaipur (india). Fue una experiencia inolvidable, nuestro programa era el de enseñanza y fuimos a la escuela con las profesoras Shefali y Aisha. Era una escuela pequeñita con unos 15-20 niños de entre 4 y 12 años. Alli les ayudabamos con la enseñanza basica de matematicas e ingles. No tengo mas que palabras de gratitud y recuerdos imborrables de los dias pasados en la escuela, los niños siempre contentos, siempre agradecidos y siempre con la sonrisa en la en la cara. Las profesoras dandonos una leccion diaria de vida, lucha y altruismo, no pueden ser mas encantadoras….
    Estuvimos 15 dias en la casa de voluntariado arropadas por Jitesh, Shiva y su mujer Kajal. Nos cuidaron, nos ayudaron, nos aconsejaron y nos integraron en la vida de la india. Gracias Shiva por ser tan gran persona y por dejarnos entrar en tu familia compartiendo con ellos grandes momentos y grandes experiencias.
    Volvimos a casa con la sensacion de haber aprendido mas que haber enseñado. Volveremos algun dia porque os echamos de menos
    No puedo dejar de mencionar a mis compañeras de la casa de voluntarios: Alejandra, Meron, Estel, Cristina, Ana y Alba, personas entrañables con las que vivimos y compartimos el dia a dia y que nunca olvidaremos. También os echamos mucho de menos.

    Gracias
    Mireia

  2. Mary dice:

    Mi experiencia en el centro de atención diaria en San Ramón con Cooperating Volunteers fue
    muy gratificante para el alma. En un principio pensé que tal vez no fuera a estar capacitada, ya que
    me asignaron el grupo de bebés y no tenía ninguna experiencia con niños de tan corta edad.

    Los primeros días fueron un proceso de adaptación sobre todo para conocer a cada bebé y entender
    sus necesidades sin que sepan expresarlas con el habla, y para habituarme a la rutina diaria (horarios
    de las 4 comidas que se ofrecen a los niños, las clases didácticas, recreos, etc)

    Las compañeras fueron muy cooperativas y amables en todo momento mostrándome como y
    cuando se realizaban las actividades en el centro. A todas ellas y a todos los niños del centro, los
    llevo en mi corazón para siempre.

    Las tres semanas pasaron finalmente demasiado rápido y a pesar de que al final del día estaba muy
    agotada, me iba a la cama feliz y con ganas de volver al día siguiente y dedicar mi tiempo a los niños.
    Recomiendo a todo el mundo que contrate el voluntariado por lo menos 4 semanas porque no se van
    a arrepentir.

    El soporte de nuestro coordinador, fue muy importante y de gran
    ayuda en cada momento. Sobre todo la reunión semanal es muy útil para los voluntarios ya que
    Ronald nos indicaba como viajar al lugar que fuéramos a visitar ese fin de semana.
    En cuanto a las comidas (desayunos y cenas) que se ofrecen como manutención, tengo que elogiar a
    mi querida Virginia porque cocina delicioso. Tanto los desayunos como las cenas eran riquísimos.
    Los dormitorios están muy bien equipados con todo lo que se necesita, incluida cuenta de Netflix
    para ver películas, aunque con paciencia, ya que la conexión de internet en Costa Rica no es tan
    rápida como a la que estamos malacostumbrados. Estos están situados en una zona
    residencial muy tranquila de San Ramón. San Ramón es un pueblo seguro, pero sin pasos de cebra.

    En definitiva, volvería a repetir la experiencia sin ninguna duda. Costa Rica es un país impresionante
    bello, muy seguro, con una naturaleza maravillosa y personas de gran corazón.

  3. Iraia Laborda dice:

    Nicaragua ha sido una experiencia inolvidable. Pensaba que mi objetivo en este viaje era ayudar a los demás pero resulta que yo también he aprendido mucho de todos ellos.
    Al comienzo tenía un poco de miedo y me venían a la cabeza preguntas como : “¿y si me pasa algo?”, “y si tengo que ir sola y es peligroso?”… pero todas aquellas dudas y miedos desaparecieron cuando ví que la organización me tenia totalmente controlada y se preocupó en todo momento de mí.
    Me sentí muy cuidada no solo por la organización sino también por la familia en la que me alojé. Me trataron como si hubiese sido un miembro más de la familia y hoy día seguimos teniendo contacto.
    En definitiva, decir que pensaba que iba a ayudar, a conocer gente nueva, a tener una nueva experiencia… pero he vuelto con la sensación de haber ganado mucho más que eso. He conocido a gente que se ha convertido inolvidable para mí y experiencia que jamas podré olvidar.

    Ha sido sin duda una de las mejores decisiones de mi vida.

  4. Sara Martínez dice:

    Hace más o menos 15 días, volví de una experiencia que no olvidaré jamás, pues estuve colaborando en una guardería en Quito (Ecuador).

    Para qué mentir, el primer día lo pasé bastante mal, pero simplemente por el hecho de que era un cambio abismal en relación a mi cultura (española). Tuve una acogida magnífica, la familia con la que viví me hizo sentir como en casa, en ningún momento me pusieron malas caras, y eso que me acompañaron varios días a visitar el centro de esta ciudad y varios barrios… que por cierto, todo increíble!!

    En la guardería otro tanto de lo mismo. Desde el minuto 1 me integraron de maravilla y los niños… creo que si pudiera me hubiese traído a todos. No tiene precio ver la cara de felicidad en cuanto les das una mínima muestra de cariño, te pones a jugar con ellos o les lees un cuento.

    Creo que todo el mundo debería hacer, por lo menos, 1 viaje así en la vida, es una experiencia tan bonita y enriquecedora… Sin duda alguna que repetiré en algún otro país, pero esta vez me gustaría ir acompañada, ya que en este viaje fui sola y bueno, pues todo se disfruta más cuando vas con algún amigo o conocido.

  5. Maria Luisa Barros dice:

    Era la primera vez que hacia un voluntariado y lo recomiendo al 100% a cualquiera que pudiera estar pensando en hacerlo, porque da igual a lo que te dediques si te gustan los niños.

    En la escuela todos eran un encanto, era imposible no entrar en clase con una sonrisa cuando vienen corriendo a abrazarte, son muy cariñosos y estoy encantada de poder haber sido su maestra por un mes.

    La gente del pueblo es genial. Todo el mundo te regala un “Buenas” por la calle, sin conocerte. Es gente amable y muy buena, con ganas de hablar y compartir tradiciones nacionales. Anécdotas, era difícil no acabar cogiéndoles cariño. Por eso la estancia de un mes se te hace corta y los últimos días querrás alargarlo otro mes más. Sé que si puedo volveré, ya que fue una experiencia increíble.

  6. Delia dice:

    Cada día en India es una nueva oportunidad para crecer como persona, para descubrir su cultura y sus valores, para conocer a personas que te marcan, para vivir mil aventuras!
    Estuve en una escuela dónde los niños eran adorables y tenían muchísimas ganas de aprender. Ellos, sin dar-se cuenta te dan pequeñas lecciones cada día…Es increíble lo mucho que reconforta estar con ellos día a día.
    Fui allí con mucha ilusión y gracias a Jitesh, Shiva, Kajal, los conductores de tuk-tuk, los niños y mis compañeros han hecho única esta experiencia.
    Poder convivir rodeada de gente como ellos me ha enriquecido y me ha hecho muy feliz. Adoro el hecho de que allí aún tienen muchos de los valores de los cuales aquí ya no todos les dan importancia, la forma en la que te abren las puertas a su mundo de forma incondicional, la manera en la que continuamente se preocupan por que tengas todo lo necesario y estés bien, me brindaron la oportunidad de crear maravillosos recuerdos con ellos y estoy muy agradecida.

    No puedo evitar añorar todo aquello…
    Sin duda India siempre estará en mi corazón.

  7. Aida dice:

    El mes pasado hizo un año de mi experiencia como voluntaria en Jaipur, India. Es verdad que mi comentario llega ligeramente tarde, pero como dicen: mejor tarde que nunca.
    Si no he comentado antes no es por falta de ganas, ni mucho menos, sino de palabras para expresar la experiencia que viví durante el més que estuve allí. Para mí fue y un año más tarde lo sigue siendo una de las experiencias que siempre recordaré y que seguro repetiré algún día.

    India es un país completamente diferente a lo que uno puede estar acostumbrado cuando nace con el privilegio de vivir en una ciudad como es Barcelona. Podría estar todo el comentario hablando de las diferencia entre los dos países y las culturas que se encuentran en ellos pero en mi opinión la palabra que define India como lugar es lleno. Es un país lleno, lleno de vida, de color, de olores, de ruido y, sobretodo, de contrastes. Y la gente no iba a ser diferente, también están llenas. Las magníficas personas que trabajan allí y se ocupan de que tu estancia sea lo más agradable y placentera posible, como son Jitesh, Shiva o Raja entre muchos otros, lo consiguen con grandes creces. Son gente llena de vitalidad y hospitalidad. Gente que en seguida te hace sentir como en tu casa.

    Por mi parte, participé en el proyecto de mujeres (Women Impowermen). Iba allí con la intención de enseñar y dar todo de mí a aquellas mujeres que pasan las tardes, mañanas y días juntas y creo que al final fui yo la que aprendió y recibió más de aquella experiencia. Gracias a todas por compartir vuestro tiempo y costumbres conmigo.
    Si bien empecé tan solo con ese proyecto, a mis últimas dos semanas les añadí también el proyecto de la escuela, dónde compartí agradables y entrañables mañanas con los niños de la escuela de la misma ciudad y las profesoras que se encargan del lugar.

    No cabe la menor duda de que es un voluntariado que recomiendo totalmente y que animo a todo el mundo a considerar como opción.

    Thank you so much for everything and keep doing what you do because you’re doing an amazing job!

  8. Irene Garcia dice:

    ¿Qué decir del voluntariado? repito seguro, es una experiencia única. Me llamo Irene soy de Barcelona y estuve de voluntariado en Chame, Panamá, con el programa del voluntariado con niños con discapacidad.
    Es una de las mejores experiencias que he realizado, el cariño que te dan los niños, la gente del pueblo que te da lo poco que tiene, y es más de lo que puedes pedir. Levantarte temprano para ir al colegio o a las casas a dar refuerzo y ver esas sonrisas al verte entrar por la puerta, recibir el abrazo más fuerte que nadie te puede dar, tu vas a buscar una experiencia y recibes otra completamente distinta nada de lo que estabas esperando, vas pensando que pasarás dos semanas ayudando a gente que lo necesita, enseñándoles lo que sabes… pero a la hora de la verdad son ellos los que te ayudan a ti, te demuestran lo mucho que puedes hacer con lo poco que tienen, las ganas de vivir y de aprender que tienen con apenas 5 años, la forma de luchar por un sueño, te enseñan a apreciar la vida desde otro punto de vista, sin duda sacan lo mejor de ti, y te dan más de lo que esperabas. Es una experiencia que hay que vivir mínimo una vez en la vida. Gracias por todo!

  9. Paula Muyo dice:

    Mis tres semanas en Camboya han sido extraordinarias. Estuve en un orfanato dando algunas nociones básicas de castellano a niños y niñas de entre 5 a 17 años, pero la variedad de edades no supuso ningún problema ya que era solo una base y tenían bastante nivel de inglés, cosa que hacía todo más fácil. Nada más llegar me sentí de lo más acogida por quienes llevaban el centro, y todos los voluntarios que llegábamos conectábamos de forma instantánea con los niños, que son de lo más cariñosos y desprenden diariamente una energía de lo más enriquecedora.
    Además, todos los voluntarios que coincidimos en la Guesthouse hicimos mucha piña, haciendo que la experiencia fuese aún más enriquecedora, y que aún se me haga difícil no seguir allí con nuestros niños y descubriendo este país tan maravilloso.
    Antes de empezar el viaje, leía en todas partes como Camboya se caracteriza por ser un país donde la gente es de lo más encantadora, y después de haber estado puedo afirmar totalmente que como su sonrisa y amabilidad constante hacen que sea un país tan recomendable de descubrir.

  10. Laura Padin dice:

    Solo puedo decir que ha sido la aventura más maravillosa del mundo, desde el momento en que llegué a Siemp Reap me sentí en casa. Pensando un poco egoistamente este mes me ha cambiado la perspectiva y la forma de ver las cosas, he recordado qué es lo importante, que a pesar de las circunstancias siempre se puede ser feliz y que contra todo pronóstico si uno le pone ganas, fuerza y valor se pueden hacer las cosas de una manera diferente. Todo el amor que puedes darles es poco, porque para los niños con los que he trabajado en el orfanato una simple sonrisa es vida, todos y cada uno de ellos consiguen quitar lo mejor de ti. Siem Reap enamora y su gente no puede ser mas agradecida.

  11. Lorena Amelibia dice:

    En mi caso realicé un voluntariado en Costa Rica con el proyecto de atención diaria, que se encarga de ayudar a niños de familias desestructuradas o con escasos recursos en alimentación, educación, ambito social, etc…
    Desde el comienzo del viaje tuve apoyo por parte de mi coordinador para enseñarme la ciudad y sus costumbres y adelantarme mi trabajo en el proyecto, lo cual me permitió que durante toda mi estancia pudiera desenvolverme sin ningún problema por San Ramón, así como integrarme con su gente.

    En el proyecto traté de ser util en cualquier aspecto en el que se requiriera ayuda, ya fuera realizando actividades con los niños, ayuda en la cocina, limpieza de instalaciones, preparación y participación de eventos…

    En cuanto a la casa donde habitamos los voluntarios puedo destacar que coincidi con dos voluntarias, ambas de otro pais de origen diferente al mío con las que pude entablar una bonita amistad, puesto que compartimos buenos momentos tanto dentro de la casa como haciendo actividades en nuestros momentos libres.

    Durante el fin de semana que tuve libre me dedique a visitar los paisajes de La Fortuna ( recomendable visita a los volcanes) y hacer actividades de aventura en Monteverde ( zipline desde 200 m de altura disfrutando del verde lienzo del país).

    Lo más duro de esta experiencia fue tener que finalizarla y despedirme de tantas personas que me acogieron como una más, me enseñaron otro estilo de vida y otra realidad. Ademas de todo el cariño que me llevo, me voy con la mente muy abierta y dispuesta a ser otra persona diferente, mas humilde y mas dispuesta a los demás.

    Espero que te sirva a modo de resumen porque me podria pasar horas escribiendo la cantidad de cosas que he aprendido y experimentado en tan poco tiempo. Adjunto algunas fotos, en algunas sale mi hermano también ya que realizamos juntos el voluntariado.

  12. Meritxell Ferré dice:

    Viajar a Jaipur este verano para realizar un Voluntariado de Enseñanza ha sido una de las mejores decisiones que he tomado nunca. Desde el primer día Jitesh, Shiva y Kajol me abrieron las puertas de su casa y me acogieron como una más de la familia. Ha sido sin duda una experiencia muy reconfortante, en la que recoges más de lo que das. Unos días muy intensos, llenos de emociones, intercambio cultural y de aprendizaje.

    Los niños con los que he trabajado son un amor, muy alegres y llenos de ilusión. Hicimos matemáticas, inglés y dibujar y pintar con colores, que les encantó!

    Dos semanas se pasan volando y desearía haberme podido quedar más tiempo, sobretodo cuando estás rodeada de gente tan buena… les voy a echar de menos…Espero poder repetir el año que viene!

  13. Julia Torguet dice:

    Hola! Soy Júlia de Barcelona y tengo 22 años. Este verano he estado 3 semanas de voluntariado en Cambodia dando clases de Inglés en un orfanato junto con dos amigas y con mi madre. Es el tercer año que me voy de voluntariado con Cooperating Volunteers, hace dos años fui a la India (Jaipur) a hacer de profesora también y el año pasado a Uganda a un hospital. La experiencia de realizar un voluntariado me encanta y por este motivo lo he realizado durante 3 años seguidos y ya me estoy pensando donde realizarlo el año que viene ! Este año en Cambodia como profesora ha sido una experiencia increíble porque los niños eran super cariñosos y con muchísimas ganas de aprender. No sólo dábamos clases de inglés sino que también jugábamos con ellos, les ayudábamos a la hora de comer, con los deberes, etc. En sólo 3 semanas creamos un vinculo super estrecho con los niños que no sólo necesitan a alguien que les de clase sino también alguien que este por ellos y les de cariño, y la verdad es que el último dia no queríamos irnos. Sin ninguna duda es una experiencia super recomendable porque conoces una cultura nueva desde dentro, y aprendes muchísimo del mundo real. No sólo ayudas a la gente que vas a ayudar sino que ellos te ayudan mucho a ti y te enseñan mucho. Sin ninguna duda espero poder repetir el año que viene !

  14. Irene Gras dice:

    Para mi, este voluntariado ha sido una gran experiencia. Puede quedar muy cursi, pero las niñas y los niños del voluntariado y todos los que he conocido por las calles de Siem Reap me han robado el corazón.

    Me ha encantado Asia y su gente.
    Otro año repetiré en otro país y en otro continente.
    Pero estoy segura que voy a volver a Siem Reap, Camboya, porque este país me ha enamorado.

  15. Unai Sanchez dice:

    Mi nombre es Unai tuve la oportunidad de poder estudiar en Ciudad de México durante 6 meses y aprovechar el último para colaborar con el Centro de Agroecología y Sustentabilidad.

    Es un centro con casi 9 años desde su fundación, el cual esta asentado en lo alto de un cerro sobre el pequeño pueblo de Tzimol y esta formado por un gran huerto, cabañas de adobe y de madera con capacidad para 6,7 personas,aseos secos(no se usa agua, se utiliza ceniza),duchas solares y comedor.
    Los fundadores y el equipo del centro son personas muy simpáticas, luchadoras y comprometidas con el medio-ambiente. Por lo normal suele haber entre 15-20 personas viviendo allí pero en Verano, al llegar estudiantes mexicanos que vienen a realizar su asignatura de Servicio Social, alcanzamos casi las 50.Todas las personas tenían asignada sus responsabilidades
    El centro ofrecía desayuno, comida y cena. Realmente buena, saludable y nutritiva. En la noche la cena se hacía por equipos
    .
    Mi colaboración se centró en el área de la agricultura. Desde las 6:30 hasta las 14:00 el trabajo era constante y a veces pesado y cansado. Las actividades son las habituales que se llevan a cabo en el campo como: abonar, regar, plantar,cosechar, fabricar maceteros con objetos reciclables… El resto del día y los fines de semana eran libres. Hay lugares naturales espectaculares muy cerca que no puedes dejar de visitar como: La Laguna de Miramar, cascadas, cenotes…

    Este mes ha sido una gran aventura para mí. Por una lado el hecho de salir de tu zona de confort te permite crecer a nivel personal tanto psicológicamente como emocionalmente. Nunca había trabajado en el campo, por lo que pude aprender mucho de esto y entender la lucha, la paciencia y el optimismo que se necesita para trabajar aquí. Por otro lado, descubres un lugar totalmente diferente. Un pueblo sencillo y humilde donde todos se conocen y con una cultura y costumbres muy tradicionales.

    Recomendaría este lugar si te gusta la naturaleza y el medio-ambiente, podrás aprender técnicas para respetarlo y cuidarlo y estar en contacto con él. Además, Chiapas es una zona de México muy especial y hermosa que te encantará cuando la conozcas

    Un fuerte abrazo a todo el equipo!​

  16. Inés Turón dice:

    Hace una semana que volví de Kenya y todavía no me creo que ya no esté allí. No se puede describir con palabras el cariño que he recibido por parte de todos los niños del orfanato, la sonrisa que nunca borran del rostro, la alegría que desprenden, las ganas de vivir que tienen… Son ejemplares en todos los aspectos. Sin querer, día a día, te dan una lección de vida, pues son niños que no tienen nada y te lo dan todo.

    Creo que realizar un voluntariado es una buena oportunidad para ponerse a prueba a uno mismo, saber dónde están tus límites y, sobre todo, valorar realmente lo que tenemos. Si te lo estás pensando, no dudes dos veces en dar el paso; te aseguro que no te arrepentirás!!

    Sin duda, es una experiencia que me ha dejado huella y que no voy a olvidar nunca. Cada persona con la que me he encontrado en este viaje, me ha aportado algo nuevo. Granito a granito, se construye una gran montaña de arena.

    Gracias a Cooperating Volunteers por haber hecho posible que se cumpliera uno de mis sueños.

  17. Ada Montón Molina dice:

    Hace casi tres meses que volví de Etiopía y aún me despierto muchas veces pensando que sigo ahí.
    Mi nombre es Ada, tengo 20 años y estudio Filología Inglesa en la Universidad Autónoma de Barcelona. En febrero de este año sentí que debía hacer un cambio en mi vida, ya que estaba muy agobiada con los estudios y necesitaba sentirme útil. Al tener una hermana adoptada de Etiopía, era muy consciente de la situación en la que se encuentra este país y pensé que si quería hacer un voluntariado, este sería el mejor lugar.

    Encontré la página de Cooperating Volunteers muy rápido, y la verdad es que no puedo estar más contenta del trato que recibí y de la experiencia que viví gracias a ellos. La principal labor de la ONG en Etiopía, es proporcionar tres comidas al día a los niños, así como ayudarlos proporcionándoles material escolar, ropa etc. Yo me alojé en Casa Ankelba, situada en Holeta a unos 40 km de Addis Abeba. Un pueblecito lleno de niños que necesitan ayuda y llenos de amor. Desde el primer día todo eran sonrisas, abrazos y mucho mucho amor. Ya que estudio Filología Inglesa para ser profesora, intenté ayudar a los niños con los deberes y enseñarles todo lo que pude. Aunque los mayores tenían mucha vergüenza! Pero creo que al final algo hicimos!

    Además de estar con los niños, darles las tres comidas, mirar películas y jugar, a veces íbamos con las demás voluntarias y algunos niños al pueblo a tomar batidos y dar una vuelta por el mercado, a ellos les encanta. También hacíamos excursiones al río y por los alrededores de Casa Ankelba. Aunque es una experiencia dura, ya que la realidad de ahí lo es, repetiría el año que viene sin ninguna duda. Es una experiencia que no se te olvida, y que pase lo que pase en tu día a día, os bien aseguro que os acordareis de ellos en cada momento! También tengo que decir, que yo personalmente tuve un problemilla con el visado, pero por eso mismo estoy súper agradecida al equipo de Cooperating por la ayuda y por solucionarlo todo lo más rápido que pudieron. Como ya he dicho, espero volver el Abril que viene otra vez.

    Así que un abrazo al coordinador Ficru, a las dos cocineras y a todos los niños, nos vemos pronto!!

  18. Laia Fernandez dice:

    Soy Laia, ya hace unos dias que volvimos de Kenia. La experiència no pudo ir mejor.
    Ya echo en falta estar rodeada de niños todo el dia y contagiarme de su alegria y vitalidad. Más que aprender ellos de mi, yo he podido aprender de ellos cosas mucho más valiosas y importantes para aprender a disfrutar y aprovechar la vida y todos sus pequeños momentos.
    La gente muy cercana y dispuesta a ayudarte en todo momento, siempre alegres y con ganas de aprender de tí.
    El país otro mundo aparte, con las comodidades justas para aprender a valorar las muchas que tenemos en casa y tampoco hacen tanta falta.

    Aquí te dejo unas pocas fotografias del viaje que pueden ser de tu interés!
    Un beso y hasta la pròxima aventura!
    Laia.

  19. Lidia L. dice:

    El verano pasado decidí realizar un voluntariado en la Índia. Después de buscar por Internet varias opciones decidí que por la organización, el tiempo de voluntariado y por la seguridad que despertó en mi esta organización, ya que viajaba sola, Cooperating Volunteers era mi mejor opción y no me equivoqué.
    Llegué a la Índia a Jaipur concretamente, muerta de sueño y conocí a mi querido coordinador y a mi querido conductor que me llevaría todos los días al orfanato dónde realizé mi voluntariado. La pronunciación del inglés era rara y hacía mucho calor, pero des del minuto uno me sentí como en casa, aunque estaba a muchos quilómetros.
    Ha pasado ya un año pero aún recuerdo las caras de los niños cuando llegué el primer día al orfanato, tenían muchas ganas de aprender, de saber, de conocer, sus caras y sonrisas eran totalmente sinceras y transparentes. Hacíamos inglés, “english letters”, matemáticas y jugábamos mucho. Me preguntaron como me llamaba, cuando les dije Lidia, no sabían ni cómo lo podían pronunciar, aunque lo aprendieron a escribir y, mi último día se lo escribieron en el brazo y en sus mochilas.
    Las personas que tejen la organización en la Índia son las que realmente llevan a la práctica el espíritu de la propia organización y la hacen tan especial. Tanto el coordinador como el conductor del proyecto me hicieron sentir tal y como decía, como en casa y parte de su familia y compartimos muchos momentos que todavía recuerdo, muchas charlas y, su actitud respecto a los voluntarios es impecable.
    Es muy difícil narrar todos los sentimientos y sensaciones que la Índia despertó en mi y todas las personas que conocí despertaban en mi una complicidad mágica. Después de vivir este voluntariado cambiaron muchas cosas en mi pues, pienso que la Índia es un país mágico que saca lo mejor de cada persona.
    Recomiendo a todo el mundo que haga un voluntariado en su vida, da igual qué país escoja, personalmente recomendaría la Índia, pero yo ya me estoy mirando el próximo, por supuesto con la misma organización ya que, aunque viajaba sola no me sentí sola en ningún momento porque tanto allí como des de aquí estuvieron pendientes de cómo estaba en todo momento.
    Muchas gracias por todo a todas las personas que forman parte de Cooperating Volunteers.

  20. Emiliano dice:

    Buenas a todos! Quiero expresar que realizar este Voluntariado en mi caso en Uganda, Fort Portal fue una de las mejores experiencias que he tenido en mi vida. ESA GENTE LLENA EL ALMA! Donde la humildad y sencillez abundan y es lo que tanto nos hace falta a todos o a muchos! Recomiendo 100% !! y Agradezco a Coop. Vol. por ser la intermediaria de esta fantastica experiencia y que no nos hizo faltar nada y nos atendieron como uno mas de ellos! GRACIAS POR TODO!!

  21. Olympia dice:

    Mi voluntariado fue en el orfanato de Fort Portal, Uganda, es una experiencia que recomiendo 100%. Hacía mucho tiempo que quería hacer voluntariado, y África me llamaba especialmente la atención, tenía muchas ganas de conocer su cultura, su gente… pero estas son una de las decisiones que o te lanzas o no te lanzas, y yo me lanzé, al mes ya estaba en el aeropuerto de Barcelona, era la primera vez que salía de España y sola, pero no le hize caso al miedo y me fuí a disfrutar al máximo de todos los momentos que me daría ésta aventura que viví en dos semanas. Fuí con la idea de ayudar y de al volver a España, valorar todo que tenemos y que el día a día no damos importancia, y para mi sorpresa no fue así! A la que ayudaron fué a mi, y aprendí que no se necesita tanto para ser feliz, y que el mejor saludo es una sonrisa.
    Durante el viaje, que era lo que me dava más apuro, puedo decir que no se me hizo nada pesado, porque ves tantas cosas por el camino y todo tan diferente a lo que estás acostumbrado a ver que no te das ni cuenta y llegas a tu destino.
    Lo único negativo que puedo decir es que le cojes tanto cariño a los peques que luego cuesta tener que asumir que tu tiempo allí ha acabado y les tienes que decir adiós…
    Pero bueno, me quedo con todo lo vivido y con las personas maravillosas que conoces.

  22. Nicolas Bertone dice:

    Galápagos, un templo de la naturaleza… Ideal para amantes de la flora y fauna, terrestre y acuática.. Los conocimientos adquiridos, la experiencia ganada, observar la fauna en su propio hábitad natural, ver como se mueven, como viven, como se alimentan, como duermen, no existen palabras para describir semejante experiencia de vida…
    Los trabajaos a diarios para contribuir a a la conservación de la isla, fueron muy bueno, y con un grupo muy unido, lo que genera que los dias laborales sean mas lindos aún..
    La familia que nos albergo, Lucía, Eduardo, Daiana, muy buena gente, simpatica,humilde,solidaria y muy compañera.. Todos los dias nos servían su comida tipica del lugar, entrando en su cultura gastronómica exquisita.

  23. Felisa Tébar dice:

    Hola!
    Yo escribo aún desde Vietnam, aún me queda una semana para terminar mi programa de voluntariado y la experiemcia está siendo increíble.

    La acogida ha sido fabulosa, aquí tienen mucha iniciativa por el voluntariado. Llevan a cabo varios programas, tanto para gente de aquí como para la de fuera.

    Yo estoy compartiendo voluntariado con otra chica española y con tres chicas de Vietnam, que pasan con nosotras el día. Es un lujo tener la compañía de gente del país, que conoce los lugares, te ayuda con la comunicación y te enseña su cultura. La verdad es que son unas chicas encantadoras y divertidas, y nos han dado mucha confianza de por dónde ir, qué comer, hasta de cómo elegir la fruta.

    Respecto al programa en sí, ¡qué decir! Estoy dentro del programa de cuidado de niños con necesidades especiales. El tiempo con ellos es increíble, siempre te reciben con su sonrisa, dispuestos a jugar, a bailar, a cantar,… a reir y compartir esa alegría contigo. Cada uno a su manera, participando en aquello que puede y sorprendiéndote a cada momento.

    En resumem, una linda experiencia con mucha calidad humana.

    Gracias por hacerlo posible!!!!

    Besos

  24. Javier dice:

    Ánimo Chic@s, si queréis vivir una experiencia inolvidable, no dudéis e ir a la India. Yo estuve en Jaipur, y como a casi todos, esta experiencia te marca y te cambia de por vida. Jitesh, Shiva, Raja…entre todos hicieron la estancia muy facil y amena. Desde mi vuelta, que hace ya casi seis meses, no hay día que no me acuerde de la india, de aquel orfanato..donde la humanidad recobra de nuevo sentido, y digo humanidad porque allí donde apenas nada tienen, tienen un corazón enorme y mucha humanidad, algo que hoy en dia en occidente..cada vez es menos común. Durante mi estancia en Jaipur, todo fue una enorme y grata sorpresa, así como una experiencia muy enriquecedora. Yo me fui solo, y la semana que estuve, prácticamente estuve solo, pero en ningún momento tuve la sensación de soledad, ya que tanto Jitesh como Raja como Shiva y toda la familia, estuvieron muy atentos a mi. Después de mi estancia en Jaipur, me fui a recorrer el norte de la India yo solo, y os puedo garantizar que fue increíble!! Conocí lugares maravillosos, gente increíble y me fascinó cada uno de los momentos que recorrí la India. Si te animas a hacer un voluntariado, luego puedes recorrer también parte de la india..y lo fliparas!! Yo cogi mi mochila, salí de este mundo donde creía que teníamos de todo, y después de mi estancia en la india, me vine tan lleno, tan cargado de bellas emociones, que todo lo que me traje no cabe ni en una maleta, ni en una mochila. Recomendable cien por cien

  25. Rafa dice:

    Mi experiencia en Jaipur se ha convertido en un punto de inflexión en mi vida.
    Es raro que uno se sienta en casa en el otro lado del mundo tan solo unos días después de aterrizar. Shiva y Jitesh se convirtieron en hermanos y confidentes e hicieron mi estancia fácil, llena de cariño y mucho humor, pero mucho mucho. Sus familias son increíbles, llenas de alegría, muy dulces y siempre acogedoras. Tengo la intención de volver para visitarles y darles unos cuantos achuchones más que me quedaron pendientes.

    Y qué decir del orfanato en el que estuve. Me enamoré de cada uno de los chavales con los que pasé todo aquel tiempo, jugando, bailando y riéndome. Son encantadores, tienen una fuerza tremenda y muchas ganas de compartir. Te reciben con los brazos abiertos y te rompen el corazón cuando te dejan marchar.

    Me siento afortunado por haber vivido esta aventura, bien bonita y cargada de mucho amor.
    También, mencionar a mis compis de viaje con las que compartí momentos inolvidables, gracias chicas: Angie, Ana, Inma y Anita, entre motherchoc, chochones y amore, mucho amore.

  26. Marcela Mollinedo dice:

    La experiencia que viví en la India sin duda me cambio la vida! Ya mas de un mes que termine mis cuatro semanas en el voluntariado pero aun recuerdo todas las sensaciones, personas y experiencias desde el primer día.
    Desde la llegada Jitesh, Shiva (su familia), Baba y todos nos hicieron sentir como en casa y nos trataron como parte de su familia! me parecía tan increíble como apenas con unas horas de llegada y me encontré con gente tan linda sencilla y de buen corazón! Durante toda la estadía (y aun después) están siempre ahí con una sonrisa y esforzándose para que la experiencia sea aun mas linda.
    Algo muy cierto es que los primeros días y las primeras impresiones en la India son tan fuertes e intensas, imposible de explicar verdaderamente! Todo es bastante diferente, nuevo e intenso pero realmente bastan unos días para acostumbrarse y encariñarse con la loca rutina de allá.
    Mis cuatro semanas las pase en el orfanato y aunque al principio pensé que seria difícil comunicarme o hacerme entender con los niños (ya que su nivel de ingles es bajo o nulo) resulto siendo algo natural y espontáneo pues son seres con tanta ternura y alegría que no hacen basta palabras para entenderlos y sentirlos.
    Su felicidad es pura y solo el hecho de ver que alguien vaya ahí por ellos les alegra y motiva. Con las otras chicas tratamos de ayudarlos y enseñarles lo mas posible pero sin duda ellos nos enseñaron mas! Cada día nos asombraran con algo nuevo.

    Definitivamente recomiendo esta experiencia! La India es un lugar que se ganó mi corazón en todas las maneras posibles. Creo que nunca había conocido gente tan sencilla tan feliz y humilde. Aprendí muchísimo de cada persona que conocí, donde sea que íbamos nos sonreían nos hablaban y se abrían en un par de minutos. Además, tuve la suerte de pasar otras 3 semanas después del voluntariado viajando por India y aun así ese tiempo no se me hizo suficiente para disfrutar de todo lo que este país ofrece.
    Agradezco a todas las personas que fueron parte de mi experiencia e hicieron que esas semanas allá se volviera en las mas lindas e impresionantes de mi vida!
    Extraño mucho todo y Espero lograr volver pronto!

  27. Patricia dice:

    Hace unos pocos dias que se acabó nuestra aventura en la India y se echa de menos en muchos sentidos.
    Hace ya un tiempo que tenía muchas ganas de hacer un voluntariado y cuando fuimos a ver a Angie nos animo para ir a India! Gracias Angie por hacerlo ☺
    Desde el primer momento que llegamos Jitesh, Shiva, Raja… y todos, nos han hecho sentir como en casa y nos han ayudado en todo momento! Y la organizacion es excelente. Han sido nuestra familia india jejeje
    Uno de nosotros enfermó y estuvo ingresado dos dias. No tengo suficientes palabras de agradeciemiento para Shiva y Jitesh que se portaron MARAVILLOSAMENTE en todo momento. Y  gracias a Albert y Angie que desde España se preocuparon.
    La experiencia en el orfanato ha sido increible! Los niños desde el primer momento te ofrecen todo su cariño y aunque haya barrera idiomatica, pero con una sonrisa y una mirada te lo dicen todo.
    Recomiendo vivir una experiencia así!!

  28. Laura dice:

    Varios días después de volver de India aun tengo la sensación extraña de no estar allí, todo es tan diferente y al vez tan especial que siento que en mi siempre habrá una parte India y de Jaipur. Realicé mi voluntario durante el mes de Mayo (pleno verano allí, con unas temperaturas bastante elevadas; sin embargo la casa de voluntarios cuenta con aire acondicionado y wifi) Desde España, en Barcelona, nos pusieron en contacto a los voluntarios que íbamos en las mismas fechas incluso para cuadrarlas y sacar los billetes de avión. En seguida nos hicimos más que compañeros de voluntariado, hecho nada difícil teniendo en cuenta que todos mis compañeros eran maravillosos. Nada más llegar a Jaipur vinieron a recogernos Jitesh (el coordinador) y los “tuctuc-eros” como los llamábamos nosotros, Rasha, Baba y Umar en seguida empezaron a formar parte de nuestro pequeño grupo. Nada más llegar a la casa allí esta Shiva, en ese primer momento casi no se notaba su presencia, prudente y espesante para todo lo que pudiéramos necesitar. Yo realicé mi voluntariado conviviendo con 9 más, un total de 10 que íbamos juntos a todas partes, pasamos a ser una familia. Empezamos los programas de orfanato, colegio, mujeres y yo el médico durante la primera semana, posteriormente realicé orfanato. Tanto en uno como en otro me sentí genial. Los niños del orfanato dan la vida, sin duda recibes mucho más de lo que puedes dar, son ejemplo de vida y de felicidad. Cada día me levanta con una sonrisa en la cara pensando que iba a ir a verlos. El baile y la música es un hilo conductor en todos los niños y mayores, aprendimos a sentir la música y a expresarnos a través de ella. Me enseñaron que solo con mirar a alguien a los ojos sabes si está bien o mal y sientes el “good feeling”. In INDIA ALL IS POSSIBLE, es la frase que más hemos escuchado y repetido en este tiempo allí, y era verdad, y tanto que era verdad… Es muy difícil expresar con palabras todo lo vivido allí, cada paciente que te mira y sonrie, cada niño que te dice no te vayas, cada gesto verdadero.
    Nada de esto habría sido igual sin la gran familia que no cuidaba y acogía en Jaipur. Papa Shiva siempre pendiente de todos, incluso me llamó en mitad del voluntario por un pequeño incidente el día anterior, para comprobar que todo estaba bien. Cada mañana venía con su mujer y ver que estamos bien, la comida era correcta, y nos llevaba a los programas. Nos aconsejaron en todo momento donde ir y como en el tiempo libre, incluso nos facilitaron los medios. Nos sentíamos como en casa, siempre respaldados y cuidados, el good feeling era más de evidente dentro de la casa. Incluso nos invito a todas las voluntarias a cenar a su casa con su familia, fue muy especial.
    Jitesh se encarga más de aspecto logístico y organizativo pero siempre con una sonrisa y buen trato. Baba y Rasha siempre disponibles para llevarnos donde hiciera falta con sus canciones y bailes, intentando hablar con español no tenían desperdicio.
    El día de la despedida fue uno de los bonitos allí, los niños del orfanato incluso se emocionaron, nos daban las gracias por el tiempo empleados, por los juegos y las clases, y nosotras no podíamos dejar de pensar: gracias de que? si sois vosotros los que nos habéis llenado de vida¡ Cada niño con su historia, cada niño con su sonrisa… Aún me emociono al recordarnos Deepak, Pawam, Jurasic.. y tantos más.
    Sin duda ha sido una de las experiencias de mi vida y que volvería a repetir una y mil veces más.

  29. claudia dice:

    Siempre había tenido curiosidad y una atracción muy fuerte por ir a la India pero con un sentido. Cuando encontré a esta organización todo se dio de una manera muy fácil, donde me sentí muy acogida desde el comienzo.
    Fui en enero de este año al programa de orfanato y al de elefantes por un mes, y hoy tras 3 meses de mi estadía allá puedo decir es que es lejos la mejor y más maravillosa experiencia de mi vida. Todos los días me acuerdo de los niños de sus caras de alegría, de su cariño y entre, a pesar de sus contextos de vida muy difíciles. Para mí “mis angelitos” que me enseñaron lo importante de la vida, la alegría, la humildad y el amor que trasciende a pesar de lo que sea. Realmente me hicieron muy felices y espero haber ayudado a que pudieran seguir soñando. Escribo esto porque realmente me siento muy afortunada de esta experiencia y espero que muchas personas más puedan ser ser voluntarios y vivir esto que es realmente increíble.
    Quiero dar las gracias infinitas al equipo de Cooperating Volunteers, a Angie que desde el comienzo con mails y en toda instancia estuvo preocupada de que con Mili( la otra voluntaria de Argentina, que nos llevamos increíble) nos sintiéramos bien y no nos faltara nada, a Jitesh el coordinador de India que también nos hizo sentir muy cómodas, y sobre todo a Shiva quien nos invitó varias veces a su casa a comer con su familia, lejos la mejor comida del mundo! jajajaj Realmente un papá para mí, nunca olvidaré cuando me acompañó al hospital y me espero en la camilla hasta que me dieran todos los medicamentos por vía venosa y me sintiera mejor. También quiero dar las gracias a Raya que era quien en su tuk tuk nos mostraba el encanto de la India. Gracias totales por permitirme vivir una experiencia que siempre tendré en mi corazón. un abrazo a todos!

  30. Ana Rodriguez dice:

    Voluntariado en India
    Al principio no tenía claro que destino escoger, finalmente decidí la India, y no me arrepiento.
    Ha sido una experiencia única, gracias a Shiva y Jitesh, me he sentido como en casa.
    He podido aprender muchas cosas sobre la India y su cultura, junto a ellos y su familia.
    Mi proyecto era el médico, con una furgoneta íbamos por zonas rurales y zonas con menos recursos. Los componentes son muy buenos profesionales y hacen un gran trabajo.
    Siempre recordaré muy positivamente este voluntariado, me ha hecho crecer y conocer a personas extraordinarias.
    Me llevo un pedacito de la India conmigo, así como las ganas de volver.

    Ana

  31. Cristina Olivares dice:

    My experience in Jaipur, India.

    Although I decided to go to India as a volunteer I must recognize that I was afraid. I had a lot of prejudices from India and I didn’t feel excited before going there. But when I arrived there, all changed. I could see the real life and all my fears vanished. I don’t have words to explain how is this country and also how is the local people. They are very hospitable and very good people. They opened the doors of their houses and you become a member of their family without doing anything. In India family and friends are very important.

    I worked in two projects. I made a programme in a school and another in an orphanage. Both projects were different but at the same time very useful. In the morning I went to a small school with a group of six or seven children from different ages. We studied and also we played games, sing songs, made gymnastics, and other activities.
    In the afternoon I went to an orphanage. This group was bigger, about 30 children and were older, between ten and eighteen years old. In this group also we studied English, maths, geographic, and also played different games, dance, and make gymnastics inside the class because the couldn’t go out. On day, all the volunteer prepared an excursion to go to the zoo and they enjoyed a lot. I invested a lot of energy because the group didn’t have a good level of English but we always were able to understand each other.

    The balance of the experience is very positive. I have learnt a lot things, from the children and also from the culture. I think I have taken more profit from it than the children. What I really most admire from them is their hospitality. In India is impossible to feel alone.

    I want to mention all the local people that make me to fell as if I was in my own house: Chiva, Jithest, Suraj, Asha, Shephali, etc. I will never forget you. Thanks for all and see you soon.

    Finally I want to say some words to the other volunteers;Jessica and Juan,without them it would not have been possible. THANKS!!

  32. Fabíola Lebre dice:

    Mi Voluntariado en Nepal
    Para mi siempre ha sido un sueño hacer un voluntariado internacional y yo quería hacerlo en Asia. El miedo de ir, el desconocido… pero hay que partir. Ahora.
    Yo ha estado en Nepal por 3 semanas en un orfanato y en un centro de discapacitados. Algo que fue especial.
    Todas mis inseguridades cuando llegué, las diferencias culturales y de hábitos se cayeron en un día en el momento que mi sentí integrada con todo. La vida en el orfanato fue como llegar a casa, acogida por todos con mucho cariño y amor. Me sentí como parte de esa familia, participando en todas las tareas del día a día: cocinar, limpiar, hacer los deberes con los niños, jugar con ellos… estar con ellos y con la familia.
    El trabajo en el centro de discapacitados fue un placer. Yo traté de ayudar los profesores y los ayudantes con los niños en todas las tareas del día a día del centro. Toda la gente es muy amable y es muy fácil quedarse enamorado por los niños.
    Estoy muy agradecida por esta viajen y por la experiencia. A Cooperating Volunteers lo agradezco muchísimo por todo lo apoyo, antes, durante y después. Es muy importante sentirlo, mismo que lejos.

    Si tienes dudas en partir?
    No tengas… te va a combinar muchissimo toda la experiencia, para siempre.

  33. Juan ( LA INDIA -JAIPUR - Noviembre 2016) dice:

    Tenía muchas ganas de viajar a la India y además de participar personalmente en un programa de voluntariado, como forma de aportar mi pequeño granito de arena en la ayuda de personas allí necesitadas, además de conocer en primera persona la realidad de aquellas tierras. Creo que tuve suerte al tener la oportunidad de ir en noviembre a Jaipur: El tiempo en esta época suele ser y fue genial, no hizo ni frio ni calor y tampoco nos llovió ningún día. Por otra parte en la casa donde nos alojábamos por ser temporada baja sólo estuve con dos personas más, Jessica y Cris de Barcelona que como era de esperar enseguida hicimos buenas migas formamos un buen equipo y, por lo que a mí respecta, la experiencia del voluntariado en general fue muy buena.

    Me apunté a dos programas simultáneamente: el de TEACHING por la mañana y el del ORFANATO por la tarde. Quería aprovechar al máximo mi tiempo. Jessica y Cris también hicieron un tanto de lo mismo. Además los niños son muy agradecidos y te compensan con creces el esfuerzo y estrés que conlleva combinar ambos programas.

    Todo ello fue posible gracias al equipo de Cooperating Volunteers… Aquí en España, antes de salir, Angie con muy buena predisposición me fue asesorando y despejando todas las dudas que me surgieron durante la preparación del viaje. Estuvo pendiente de mi, hasta el momento en que aterricé en Jaipur, y cuando lo hice, allí estaba esperándome Jitesh, el coordinador, junto con Chiva encargado de los transportes. Luego también conocí a Raja, Omar que forman parte del equipo de transportes… También a Mira y Behadur, nuestros cocineros… Todos ellos, se encargaron de todo para que sólo tuviéramos que preocuparnos de nuestro trabajo en los programas. Estuvieron pendientes de nosotros y nos trataron como amigos… Incluso nos invitaron una noche a cenar en sus casas… y también a una boda de un familiar de ellos, que se celebró en un lugar en medio de la nada a 60 kilómetros de Jaipur. Asistir a esa boda fue una experiencia muy singular y genuina… Fueron 15 días en los que aprendí más que lo que enseñé…

  34. Anna dice:

    Sin duda alguna, el voluntariado que he hecho durante cuatro semanas en un orfanato de Ghana ha sido la experiencia más especial de toda mi vida.
    Llegué sin saber muy bien con qué me iba a encontrar y al principio experimenté un shock cultural bastante fuerte, terminé mi estancia sintiéndome como una ciudadana más del país. Lo que más me llamó la atención fue la simpatía y la alegría que desprende la gente, sin tener prácticamente nada están mucho mas a gusto consigo mismos que en el primer mundo. Los niños del orfanato fueron muy cariñosos y me aportaron mucho más de lo que les pude dar, pues me dieron una lección de humildad y felicidad que jamás olvidaré! El personal de la casa, Annette y Naomi, fueron encantadoras en todo momento y se portaron genial con todos los voluntarios.
    Muchas gracias Cooperating por esta oportunidad que me habéis dado!

  35. Lourdes dice:

    El voluntariado forma parte de un intercambio cultural en el que ellos te enseñan cosas a ti, y se sienten fascinados por nuestra cultura, por ser tan diferente a la suya, y tu también aportas tu granito de arena. Bailes, manualidades, maquillaje, masajes… Cuando estás con las mujeres, e inglés y dulzura cuando estás con los niños.

    Es una buena experiencia para aquellos que quieran ponerse a prueba a si mismos, y realmente aprendes a valorar lo que tienes, y ves que allí ellos con mucho menos que nosotros, son mucho más felices.

    Así pues, pasar un mes en Jaipur ha sido una de las experiencias más increíbles de mi vida, sin duda. He conocido gente maravillosa, que es lo mejor que me llevo. Allí tienen un equipo estupendo que te hace sentir como en casa y te ayudan si tienes cualquier problema, cosa que se agradece muchísimo cuando estás tan lejos de casa. La gente de allí es tan cercana y tiene unos valores, que deberíamos de trasladar hasta aquí.

    Yo he vuelto con una sensación de haber dejado una vida allí y unas personas que nunca desapareceran de mi corazón.

    Miss you all.

  36. Alex dice:

    Hace apenas 5 días que he vuelto a España en cuerpo, pero no en alma. He estado durante un mes en india, en Jaipur y no puedo describir todo lo vivido en palabras, lo intentare pero es dificil. La primera semana me costo un poco adaptarme por el gran xoque cultural, no sabes donde estas, te sientes deshubicado, pero esta sensación se va igual que viene. Todo es muy diferente, las calles, la comida, la gente y la vida en general. Estoy muy agradecido con cooperating porque me llevo muchas cosas, siento que he crecido que eso que dicen es cierto; me siento mucho mas rico interiormente. Jitesh es como mi hermano pequeño de allí, era el que te solucionava los pequeños
    Problemas que podias tener, siempre estava sonriendo y siempre estava con nosotros igual que Shiva i Raja. Quiero darles las gracias a estas tres personas enormes de corazón no se como agradecerles que mi estancia en Jaipur haya sido el mes mas feliz de mi vida, todo se me queda corto. Shiva como
    Mi hermano mayor, o padre, no podia mantener su corazón en en el
    Pecho, me ha hecho sonreir en todo momento, ojala estuviera allí aun con ellos, los hecho mucho de menos. Raja, el mejor conductor de tuck-tuck no de la india, sino del mundo. Su conducción era la mejor que podias tener, todo el mundo queria ir con el, el más divertido, tenias que dejarlo fluir dejarle ser el. Me tratava como si fuera su hermano pequeño, me lo llevo en el corazón, cuando estavas con el estavas como en casa. Gracias a los tres porque me haveis hecho muy feliz, mi estancia en jaipur a sido perfecta. Hecho de menos ir andando por la calle, cerrar los ojos y oler todo tipo de olores, buenos y malos, el ruido, lo hecho de menos!! Cruzar sus calles locas la gente humilde invitandote a sus casas a conocer su familia darte de comer, no hay gente mas humilde, GRACIAS. Hablando del programa de mi voluntariado ha sido perfecto también, he estado un mes en la elephant village y no tengo palabras para describir los sentimientos que surgen de ese
    Sitio mágico, doy las gracias a la gente de allí por dejarme estar en su casa con sus elefantes intentando ayudar en lo que se podía, los elefantes son los animales más inteligentes del
    Mundo, y se tienen que cuidar y allí me han enseñado o me han recordado cosas que en mi sociedad ya se me habia olvidado. Recuerdo el tacto de su piel, ponerle la mano arriba d la trompa y que se comunique contigo temblando. Ha sido un viaje especial, el
    Viaje de mi vida, no se como mas agradecer todo, a cooperating i a la gente que estava allí con nosotros, lo recomiendo a todo el mundo, porque me hubiera quedado un mes mas para sentir mas hacer mas chocarme mas culturalmente, era como una bofetada de cultura de vida totalmente diferente a la nuestra. Me los llevo a todos en mi corazón y pienso repetir no me cansaré de ver mundo pero volviendo donde empezó todo, en Jaipur, india. GRACIAS por dejarme vivir todo esto.

    • Bea dice:

      Me parece precioso todo lo que has escrito!! Estoy esperando mi confirmación de plaza para hacer el mismo programa que tú solo que durante dos semanas. Qué ilusionada estoy! Espero poder escribir este año en Agosto todas mis experiencias allí… que no serán pocas seguro! En Elephant Village también hay muchos niños y niñas? Sería ya estupendo!!!!!

      Muchísimas gracias, un saludo.

  37. Laura dice:

    Hace sólo tres días que volví de un voluntariado de un mes en India y volvería a repetir la experiencia una y cien veces, con los momentos buenos y los no tan buenos que me han acompañado. Y yéndome mañana si hiciera falta. Así de intenso es lo que he vivido allí.

    El choque cultural puede asustar un poco al principio, todo es muy diferente a lo que estamos acostumbrados. Pero los coordinadores siempre están allí para ayudarte y hacerte sentir como en casa. Jitesh, comprensivo y ‘solucionador de problemas’, ha sido el puente entre coordinadoras de los centros y yo. Shiva, siempre disponible, atento, generoso, abierto: me faltan adjetivos para describir como de integrada me he sentido por él y su familia, los llevo en el corazón. Raja y Baba son los conductores más divertidos que te puedes encontrar, te dan un trato tan familiar y cariñoso que se te olvida que no son tus parientes. Y me dejo a Billu, Umar, Rama,… Todos muy solícitos y agradables.

    En cuanto al voluntariado, yo hice mujeres y enseñanza. Las mujeres con las que estuvimos eran la mayoría muy jovencitas, de los 16 a los 20, y tenían avidez por saber: inglés, español, talleres, maquillaje,… Sin duda es buena idea ir con materiales y proyectos para hacer, y aún así, seguro que consiguen acabar con vuestras propuestas iniciales.

    En la escuela todo es fácil. Están justo aprendiendo lo básico y hay muchos niveles diferentes, pero todos progresando. Los niños son una pasada, te los llevarías a tu casa de lo amorosos y simpáticos que son.

    En definitiva, recomiendo mucho esta experiencia a las personas que quieran aportar su granito de arena. Y aunque dejaréis allí mucho, no será comparable a todo lo que os llevaréis vosotros, os lo aseguro.

    Yo ya estoy echando de menos a mi familia Hotla.

  38. Lucia dice:

    No se ni por donde empezar… Es difícil resumir la increible y maravillosa experiencia vivida en Camboya.
    Hace unos meses decidí hacer un voluntariado pero no tenía muy claro el destino, hasta que al final entre una cosa y otra, me decidí por Camboya y creo que es una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida. Ha sido una experiencia única e inolvidable, tu visión de la vida cambia cuando ves la pobreza que hay en estos países y lo felices que son todos. Yo hice un programa de enseñanza 3 semanas en un colegio a las afueras de la capital, daba clase de ingles y matemáticas a niños entre 4 y 15 años. Yo creo que me enamoré de todos los niños el primer minuto, la felicidad que transmiten sus caras de alegría al vernos todos los días es algo que no se olvida.
    En cuanto al país, en Camboya hace mucho pero que mucho calor y esta plagado de mosquitos, creo que he llegado a España con 20 picaduras por lo menos. Sobre la seguridad, pues yo tuve la mala suerte de que me robaron el bolso con el pasaporte y la cartera. Estaba en el tuc-tuc el (vehículo tipico de ahí) paso una moto y me llevo el bolso, entonces fue todo un poco caos entre policía embajada e inmigración se me pasó el tiempo volando. De todas formas decir que Camboya no habría sido lo mismo sin todo eso. Por lo demás es un país bastante seguro, la gente es super agradecida y muy sonriente.
    En todo momento me he sentido super apoyada por cooperating volunteers en especial por Angie Toro que ha estado pendiente de mi todo el tiempo, ha sido genial.
    Los miembros de la organización allí también han sido super atentos e hicimos muy buenas migas. Además tuvimos la suerte de coincidir con mas españoles haciendo voluntariado allí e hicimos muy buen grupo.
    Si alguien se esta planteando irse de voluntariado a Camboya que no se lo piense dos veces porque va a ser una de las mejores experiencias de su vida.

  39. Mónica dice:

    Todas las grandes aventuras empiezan con un sí, y así empezó la mía. Cuando me apunte a formar parte de este proyecto no tenía muy claro como iba a ser todo. Era la primera vez que me iba sola, tan lejos y durante tanto tiempo. Nervios y miedo era poco comparado con el sentimiento de inseguridad que tenía. No paraba de darle vueltas a todo de cómo seria, si me gustaría, si lo disfrutaría, etc. No era ni consciente de que el día 1 de julio ya estaría a mil millones de kilómetros de mi casa en Barcelona, para llegar a mi destino, en este caso Panamá.
    Sinceramente muchas personas me han preguntado cómo definiría este viaje con una sola palabra o con que me quedaría de la experiencia, únicamente me sale contestar INCREIBLE y con TODO. Ha sido una experiencia apasionante, des del minuto 1 que pille el avión dirección Panamá.
    Cultura, lugar, personas maravillosas que hacen que te sientas como en casa, con ganas de disfrutar cada segundo de tu estancia allí, los proyectos en los que estuve tanto en escuela, hogar y tortugas todos han sido una experiencia enriquecedora tanto profesionalmente como personalmente. Aquí en España soy educadora social y trabajo con colectivos en riesgo de exclusión, por ese motivo el valor que le he dado a esta experiencia ha sido triple, al descubrir nuevas formas de hacer, trabajar y pensar.
    Es una experiencia completamente obligada para las personas que quieran descubrir nuevas realidades, llevaba años queriéndolo hacer hasta que me decidí y ¿porque no? Y con esa pregunta empezó mi runrun.
    En verdad nose cómo resumir todo lo que he vivido durante este tiempo, ni cómo explicarlo para que no parezca que he escrito una biblia, simplemente me resumiré en decir que ha sido una de las experiencias más impresionantes de mi vida, que los miedos al final son solo eso, miedos a lo desconocido y temor a la decepción, pero ya digo de ante mano que es imposible decepcionarte y no disfrutar de la experiencia. Esto me ha hecho superarme personalmente en tener más iniciativa y a comenzar a dejar las inseguridades a un lado para comenzar a disfrutar todo lo que venga.
    Solamente decir que todavía me siento como si hubiera sido un sueño, hace dos días que estoy en Barcelona y tengo una sensación tan increíble que no me parece real, simplemente lo repetiría una y mil veces más y tengo claro que este solamente ha sido el principio de las miles de aventuras que me quedan por descubrir y a las cuales voy a decir SI e ir a por ellas.
    Panamá siempre significara un lugar muy importante para mí, gracias cooperating volunteers por hacer posible esta gran experiencia!

  40. David Ruiz Espejo dice:

    La mejor experiencia de mi vida. Realizar un voluntariado en Costa Rica…durante un mes…participando dos semanas en el Proyecto de Construcción y dos semanas mas en la escuela con niños con Necesidades Especiales.

    Trabajo duro el de la Construcción, compensado muy gratamente por el soporte y cuidado que recibimos de la familia a la que tuvimos el placer de ayudar a crear su nuevo hogar…te fortalece la mente y el alma.

    Que decir de los niños de la escuela con necesidades especiales…recibes tanto dando tan poco…lo que para ti es darles un granito de arena….para ellos es una montaña…sus sonrisas…sus abrazos…su atención….son la manera mas increíble que tienen de agradecimiento…solo dedicándoles tiempo…jugando con ellos…ayudándolos a dibujar…a comer…se les abre un mundo y a ti…un universo!!! Tanto amor recibido es indescriptible.

    Un placer el haber convivido en la casa con tantas personas tan especiales, haber trabajado con los coordinadores locales, haber conocido a la gente del país, a esas pedazo de profesionales como son las Educadoras de la escuela…a todos…absolutamente a todos los llevare siempre en mi corazón…

    Gracias Cooperating Volunteers por brindarme esta oportunidad de volver a sentir tanta vida. Estaré eternamente agradecido! Gran Organización que te proporciona mucha seguridad y seriedad en todos y cada uno de los proyectos que desarrollan. Mayra…Albert…grandes entre los grandes!!!

    A todo aquel que duda en hacer cualquier tipo de voluntariado, estas cosas no se piensan…sólo se hacen…simplemente…no encontrareis experiencia similar en la vida…
    Queréis sentiros vivos? Queréis realizar una acción humanitaria única? Dejaros llevar y poneros en acción…no os arrepentiréis…jamas!

  41. Lucia Gimenez dice:

    “Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa…” Mahatma Gandhi.
    Este es el lema con el que uno vuelve luego de realizar un voluntariado en India. ¿Y por qué evaluar “la victoria” en el esfuerzo sin expectativas de triunfo o derrota? Si lo que nos enseña nuestra sociedad es que a través del esfuerzo se consiguen resultados y los resultados “deben” ser buenos…
    Es que en la India se aprende que NO siempre el resultado esperado será el que nos hará felices. No siempre las cosas saldrán como se las planificó sino que a veces es necesario improvisar para lograr algo mejor, aunque esa improvisación no sea lo que más nos guste. La India es un país muy diferente que obliga a abrir la mente en todos los aspectos.
    Al momento de elegir mi voluntariado en la India supe que no iba a ser fácil la adaptación a una cultura totalmente diferente a la mía. Allí la religión es la que rige sobre los valores y estos están ligados al modo en que la gente lleva adelante el diario vivir. Es importante conocer bien esta realidad ya que será lo que ayuda a poder salirse de los estereotipos que tenemos arraigados. En la India para poder aportar algo es necesario meterse primero en la piel de las personas a las que se quiere ayudar.
    La llegada a la India es algo fuera de serie, la diversidad socio-cultural, religiosa y espiritual es inmensa. La desigualdad está presente por todos lados en las grandes ciudades, por lo tanto hay que saber sobrellevar esa permanente imagen, la cual con el cabo de los días se constituye como algo propio del país. Y claro que es fuerte el contraste!!! Pero es parte de la experiencia.
    Mi voluntariado consistió en asistir a un centro de enseñanza para niños, allí asisten a la tarde para aprender inglés, manualidades, y tener un espacio donde poder SER niños. Algunos de ellos trabajan y van a la escuela y el momento de ir al centro es una alegría ya que allí están los voluntarios esperándolos a diario. Al ser niños que en ocasiones sufren maltrato, uno ve que entre ellos también interactúan de manera violenta, y es allí donde el rol del voluntario debe ser enseñar sobre el cuidado y respeto por el otro, y ellos aceptan con ilusión hasta lo más mínimo que se les pueda brindar.
    También asistí, durante una semana a un centro de nutrición y programas de empoderamiento de la mujer. Ellas asisten todos los días ávidas de aprender, escuchar y compartir todo lo que uno pueda brindar, desde conocimientos de idioma ingles hasta bailes y modos de vestir. Es de estas mujeres que se aprende sobre la generosidad y la hospitalidad de la cultura hindú. A pesar de que muchas veces son subestimadas dentro de su sociedad, ellas hacen valer su voz o al menos lo intentan, como dice la frase de Gandhi.
    Sobre COOPERATING VOLUNTEERS de nuevo debo decir que son una organización ideal para acompañar en este tipo de experiencias. La casa de voluntarios se vuelve la real familia que uno necesita en ese día a día. Tanto para compartir experiencias en los trabajos como también las visitas que uno realiza dentro de la ciudad, que es como estar dentro de un cuento con mezcla de ficción y realidad en escenarios incomparables unos de otros, ya que la India es un abanico de paisajes, etnias, vestimenta, sabores y sonidos por donde sea que uno camine.
    Recomiendo este voluntariado a todos los que busquen adentrarse en un mundo totalmente distinto. Sabiendo que la gratificación final estará en la tarea, mas allá del propósito final. Por lo tanto citando de nuevo a Gandhi: “La mejor manera de encontrarte a ti mismo es perderte en el servicio de los demás…”.

  42. Caren Fruh dice:

    Nacemos para vivir con el favor de una mente que no tiene límites y un corazón que puede amar mas de lo que suponemos…
    Mi experiencia como voluntaria fue en India, Jaipur. Al principio tenia muchas dudas por hacer el voluntariado en ese destino ya que el idioma era una limitación para mi, después de varios skipe con cooperating y Lucia la persona con la que compartí mi viaje, el idioma paso a un décimo plano y me zambullí en esta increíble experiencia de vida, que si dudas marco mi vida para siempre… Todo un desafío para mi, mi primer viaje y al otro lado del mundo!!!! … nada menos.
    COOPERATING VOLUNTEERS es una gran familia uno se siente como en casa, siempre están ante cada detalle que pueda surgir, y para mi fue una caricia a mi alma tenerlos.
    Al llegar a India uno se encuentra con el caos!!!!! Tienen un sexto dedo…tocan bocina todo el tiempo, el tránsito es caótico, es muy divertido… pero hay que tener mil ojos te da la sensación que te van a chocar de todos lados pero no pasa nada!!!!!. En india se rompen todos los esquemas, nada tiene lógica de lo que seria la lógica para uno, parece un cuento surrealista, el mundo del revés.
    Yo soy Licenciada en Nutrición participe de dos programas en los cuales tome datos de pesos y tallas de los niños para hacer evaluaciones nutricionales. Ademas de colaborar en enseñanza y juegos. Los niños son muy alegres, extrovertidos, dispuestos a todas las actividades que se planteen, aman bailar, aman su música y su cultura. Es increíble, indescriptible la de sensaciones y emociones que uno vive. Es algo que si uno tiene la oportunidad no se lo puede perder.
    Recomiendo esta organización sin lugar a dudas, ademas como dije antes!!! Uno la siente una familia, la contención es a cada instante, y la gente es maravillosa con un corazón grande como el universo.

  43. Joana Estarellas dice:

    Mi nombre es Joana y estuve 5 fantásticos meses en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, México. Gracias a Cooperating Volunteers pude participar como voluntaria en un proyecto precioso llamado Tierra Roja, y vivir la experiencia de la mano de otros voluntarios de la organización que nos acoge allí. Chiapas es preciosa, pero más bonita es su gente, sus niños y niñas, tan llenos de alegría y de cosas buenas. El voluntariado fue fantásticamente bien. La organización que te acoge te ayuda en todo lo que puede estando allí y los proyectos que se llevan a cabo y en los que puedes participar te llenarán de recuerdos y experiencias positivas. El proyecto en el que estuve yo, era un espacio, o como ellos lo llaman, un centro comunitario en Cuxtitali, un barrio de la periferia de San Cristóbal, dónde algunos niños y niñas no tienen la posibilidad de ir a la escuela “normal” ya sea porque tienen que ayudar a sus familias trabajando, porque dejaron la escuela muy temprano, o simplemente no pueden acceder a ella porque no estan censados. Este proyecto les da apoyo a esos niños y niñas enseñándoles a leer y a escribir, les da un rico desayuno y comparten actividades lúdicas y divertidas a la vez que pasan el rato en comunidad. A parte de estos niños de las mañanas que vienen como “alumnos” al centro comunitario, también se imparten clases de apoyo escolar a los niños del barrio por la tarde, a esos que sí que van a la escuela diariamente pero que no tienen acceso a pagar un profesor de repaso o clases de apoyo. Allí, se les apoya con su tarea del colegio y se les ayuda a hacer las manualidades que los maestros les mandan para casa, ya sea un volcán o un mapa conceptual, siempre hay lugar para ayudar a los más pequeños. Además, los fines de semana se dan talleres a las mujeres del barrio, clases de escritura, zumba, o simplemente un rato de charla entre amigas.
    Sinceramente, los meses que pasé allí no los cambiaría por nada. Conocí a gente maravillosa, voluntarias y voluntarios geniales, amigos y en sí, una familia que no era de sangre.

  44. Conny dice:

    Me llamo Conny, soy Alemana y voluntaria en Buenos Aires, Argentina. Yo estaré aquí por un año, pero también existe la oportunidad de hacer un voluntariado de menos tiempo. La organización Argentina mantiene 4 hogares en Buenos Aires Capital y el la Provincia. Asistimos a ancianos que están viviendo en una residencia o van a un comedor público. Igual trabajamos con niños en situación de vulnerabilidad. Como circulamos entre los hogares hay una gran variedad de tareas para los voluntarios: acompañar a los beneficiarios, charlar, jugar y prestar nuestra atención a los mismos, ayudar a preparar la comida y apoyar a los empleados de la cocina, participar en talleres, organizar talleres, apoyo escolar y mantenimiento de los hogares. A veces cosas pequenas hacen sonreir a la gente que cuidamos.

    Siempre estoy hablando en la forma de ”nosotros” – es porque trabajamos en un grupo de voluntarios internacionales que es, sin duda, una de las partes más enriquecedoras del voluntariado. Aparte de la experiencia del trabajo que compartimos vivimos juntos en la llamada ”casa del mundo”, un lugar como un hostel familiar. En este grupo internacional compartimos todo, como una familia, una experiencia fenomenal que me ayudó mucho a crecer y que nunca voy a olvidar.

    Según mi experiencia, voluntarios que tienen experiencia en trabajo social pueden apoyar más al objetivo del programa. Si tienes ideas de talleres y experiencia de como realizarlos y no te dejas desmotivar fácilmente puedes ayudar un montón. Lo mismo va para gente licenciada en marketing o administración de empresas que entonces podría hacer otro tipo de voluntariado.

    El voluntariado”normal” además del acompañamiento implica mucho trabajo físico en la cocina o el jardín, que a veces es muy agotador. De momento estamos organizando más oportunidades para los voluntarios para que conozcan la Argentina y para desarollarse a nivel personal y para integrarse más a lo que significa ser voluntari@.

    En total puedo decir que vivir en Buenos Aires, ver los lados feos de una sociedad que sufrió mucho en los pasados años y sigue sufriendo económicamente es una experiencia muy enriquecedora para mi.

    Estoy aprendiendo muchas cosas sobre el funcionar de una sociedad que me interesa mucho. Nunca voy a olvidar mi tiempo en Argentina. Eso es obvio, che.

  45. Álvaro dice:

    Dear world,
    Last Christmas I travelled to the heart of Africa to experience a different honeymoon. We spent 3 weeks (including my best Christmas Day and New Year’s Eve in my life) with other volunteers, Sam, Roger, Jacob, Murungi, Nasta, Florence, the children from the orphanage, the kids from the football school and the community at Kabarole. They all showed my wife and me a different life, full of obstacles that people avoid with the minimum resources, without hesitation. We had the privilege of sharing our time with brave children, women and men in a colorful fertile land. They opened our eyes.
    Our idyllic big plans to help children in Uganda turned unrealistic when we faced the reality. Then, at that moment, thanks to the cooperation of the volunteers and staff, we came up with new ideas, activities, and opportunities to return to Uganda a bit of their generosity and kindness.

    Do not hesitate to come and participate in such a beautiful experience.

    Webale muno Uganda, webale muno Cooperating Volunteers.

  46. Juan Carlos Pajares dice:

    UNA IMAGEN, VALE MAS QUE MIL PALABRAS….

  47. Teresa dice:

    Dopo aver deciso di sposarci, da subito abbiamo avuto chiaro in mente che la nostra luna di miele sarebbe stata differente con tanta voglia di condividere la nostra felicità. È stato così come mio marito ed io abbiamo deciso passare le vacanze di Natale in Uganda collaborando con Cooperating Volunteers. Siamo stati 18 giorni a Fort Portal, una città a circa 4 ore dall’aeroporto Entebbe. Sono stati 18 giorni magici, speciali, unici….in soli 18 giorni abbiamo costruito dei legami fortissimi con gli altri volontari, con i collaboratori di Cooperating e soprattutto con i bimbi e tutti gli ugandesi che abbiamo avuto la fortuna di conoscere.
    Mentre scrivo questa testimonianza mi tornano alla mente le immagini e le emozioni di quei giorni. Abbiamo partecipato a vari programmi, come l’orfanotrofio e la scuola estiva in collaborazione con un’associazione locale di donne vittime dell’AIDS. Durante le mattine andavamo all’orfanotrofio dove offrivamo il nostro aiuto alle mamme (le signore che si occupano dei bambini): lavare i panni, lavare i bagni, cambiare i bambini, dargli da mangiare, giocare con loro. Durante i pomeriggi, andavamo presso l’associazione locale e passavamo qualche ora con i bambini di lì, cercando di coinvolgerli in diverse attività ludiche ed educative.
    Fin dal primo giorno ci siamo sentiti come in casa, grazie soprattutto all’organizzazione di Cooperating Volunteers. I ragazzi e la signora che lavorano nella casa dei volontari sono meravigliosi, sempre pronti ad aiutarti e ad accompagnarti in ogni momento. E poi ci sono i bambini che fin dal primo momento ti abbracciano e ti sorridono e ti regalano tante di quelle emozioni impossibili da descrivere…guardando nei loro occhi si capiscono tante cose e soprattutto che l’importante è dare e ricevere amore….e qualche caramella e succo di mango 🙂
    Nella mia vita c’è un prima e un dopo Uganda. Dopo Uganda, non passa un giorno senza che pensi a questa esperienza e mi tornino alla mente i sorrisi, i giochi e gli occhi dei nostri bimbi…….e conto i giorni per poter tornare di nuovo e vivere un’altra esperienza Cooperating Volunteers!!

    Grazie e Webale Muno Uganda!

  48. Alex Surís dice:

    Este pasado mes de Noviembre participé en un programa de voluntariado en Addis Abeba, Etiopía, impartiendo clases de desarrollo de negocio en una academia de formación profesional. Siempre había querido colaborar en un programa de este tipo fuera de Barcelona y gracias a Cooperating Volunteers tuve la oportunidad de trabajar en una ONG local e integrarme en su propia comunidad.

    A nivel personal es una de las experiencias más recomendables que se pueden vivir: conocer otra cultura, una gastronomía totalmente diferente, una región del mundo clave en la historia de la humanidad y sobretodo una gente excepcional, hospitalaria y con la que se hacen buenas migas desde el primer momento. Además es un país donde se pueden encontrar desde increíbles paisajes naturales hasta monumentos históricos y religiosos únicos en el planeta.

    Pero lo mejor de esta experiencia es la oportunidad de salir de la propia zona de confort y tener la posibilidad de aprender cada día y en cada detalle de una cultura y una forma de vida completamente distintas y al mismo tiempo muy parecidas.

    Es difícil describir con palabras una experiencia así pero yo la recomendaría a cualquier persona que tenga inquietud por descubrir otras perspectivas del mundo en que vivimos.

  49. Eva Vidal Gimeno dice:

    Hola a todos! Soy Eva y este año me fui a Uganda de voluntariado con Cooperating Volunteers. Participé en varios programas; enseñanza, orfanato… Pero lo más importante para mi fue participar en su vida, vivir como ellos el día a día. No hay ni un solo día que no me acuerde de Fort Portal, de Uganda, África. Ni un sólo día pasa sin que piense cuándo será la próxima vez que vea a mis niños, a toda la gente y familia que dejas cuando te vas. La distancia cuando no hay posibilidad apenas de mantener contacto es muy dura, todos los días me gustaría saber como están todas las personas que hicieron que el voluntariado en Uganda fuera la mejor experiencia de mi vida por ahora.

    Recomiendo a absolutamente todo el mundo que le apetezca ser un poco más feliz y humilde que viaje de voluntariado, que vaya a África , que vaya con Cooperating porque te dan un apoyo enorme y son gente maravillosa, Albert esta siempre aportando el grano de arena muy gigante, Mayra… Mayra es el amor de mujer más genial, y luego la gente que conoces allí, voluntarios con los que acabas siendo como hermanos. El trato es increíble, el coordinador de Uganda , Sam, la niña de la casa… Todo. Todo es maravilloso. Yo baje del avión y ya estaba enamorada de todo aquello. Es cierto que cada persona lo vive de un modo diferente, pero mi opinión puede abrirte, a ti que estas leyendo esto, la posibilidad de ver las cosas de otro modo y de llegar a vivir esto con tanta felicidad como yo. Vas a ayudar y acaban ayudándote ellos a ti. La pobreza de allí se vuelve riqueza con toda su gente. Alegría y amor. Pronto volveré, muy pronto.

  50. Adriana Moller dice:

    Fui a Uganda el verano pasado, y sin duda ha sido la experiencia más bonita que he vivido.

    Uganda es un país maravilloso, con paisajes increíbles muy verdes, y con gente increíble. Y el pueblo en el que nos encontrábamos, Fort portal, era increíble. Si te gusta la naturaleza, las montañas, Uganda es el destino perfecto.

    Recomiendo esta experiencia a cualquier persona con ganas de viajar, conocer diferente culturas y sobre todo ayudar. Estuve 3 semanas y me apunté al programa de educación, el cual consistía en ir al colegio a dar clases a alumnos de diferentes edades, y distintas asignaturas ( con ayuda de profesores locales). Por las tardes, íbamos a otros programas como el de orfanato o deportes o bien, nos íbamos a hacer excursiones por los alrededores: visitas a cráteres, escapadas a un lago cerca de Fort portal o cualquier otra actividad entretenida. No cabía la idea de aburrirse, siempre había cosas que hacer o visitar.

    Ha sido una experiencia inmejorable, ver como sin prácticamente “hacer nada” puedes ayudar y hacer felices a tanta gente es muy gratificante. Sin duda recomiendo esta experiencia, este destino y esta organización a cualquier persona!

    WEBALE MUNO UGANDA, AND COOPERATING VOLUNTEERS

  51. Yolanda Navas dice:

    Hola a todos , hace mucho tiempo que deseaba trabajar como voluntaria en un programa.
    Gracias a Cooperating Volunteers he podido realizar y vivir esta experiencia tan gratificante para mi.
    He realizado mi voluntariado en Perú , en el centro Comunitario de Atención en Huanchaquito-Perú .
    Durante mi estancia allí ayude a realizar las revisiones a los niños, en la administración de las vacunas correspondientes a madres, niños y en todas las diferentes actividades que como enfermera podía aportar.
    Decir que me sentí muy bien recibida por toda la gente que hicieron que mi estancia fuera muy agradable.
    Me sorprendió la actitud y las ganas que ponían todos en su trabajo , teniendo pocos medios y material.
    No quiero dejar de mencionar a cooperating volunteers que han hecho posible vivir esta experiencia y que en todo momento estuvieron pendientes de nosotras .
    Me llevo una vivencia maravillosa que recomiendo a todos y que espero tener la oportunidad de repetir el año próximo.

  52. Iciar Albinana dice:

    Dicen que Africa es inexplicable porque es un país de sensaciones, colores y olores. Un paraíso en el que hay exprimir cada gota de la experiencia que te ofrece para poder entender la fuerza y la esperanza de la mirada y la sonrisa de los ciudadanos.

    Ser voluntaria me ha enseñado que, pese a no poder cambiar el sistema político o mejorar la economía del país, sí podemos ayudar a la sociedad. Con la mínima aportación de caridad podemos hacer de su día a día una vida llena de felicidad, bienestar, seguridad y sobre todo, esperanza por el futuro de la próxima generación.

    Recomiendo esta experiencia a todo aquel que este dispuesto a entregarse a la ayuda de una sociedad con derecho a vivir.

  53. Alba Diestre dice:

    Fui a Ghana 3 semanas con Cooperating Volunteers, con la intención de vivir una experiencia nueva y diferente. Llegué allí con la intención de ayudar en todo lo que pudiese, y me encontré con gente dispuesta a ayudarme en todo lo que necesitara, siempre con una sonrisa sincera y una mirada limpia. Vi la importancia de las pequeñas cosas y los pequeños gestos, hecho que a veces se nos olvida. Todo tan diferente a nuestro mundo… Vi situaciones que nunca voy a olvidar. Fue un viaje increíble donde me sentí segura y acompañada en todo momento. Los niños, lo mejor que me llevo. Me acuerdo de ese momento. Cuando llegábamos al orfanato y venían todos los niños corriendo a abrazarnos. Me encantaba ver la ilusión en sus ojos, era el mejor momento del día. Recomiendo a todo el mundo que quiera vivir una experiencia como esta que no dude en hacerlo, yo personalmente voy a repetir.

  54. Ada Fargas Clofent dice:

    Me llamo Ada, y después de haber pasado 6 semanas en Uganda (Fort Portal) puedo decir que ha sido una de las mejores experiencias que he vivido hasta el momento.

    La decisión fue de un día para otro, ya que un día mirando videos de niños decidí que yo quería ir a aportar mi granito y ver con mis propios ojos cómo se vive en otro país subdesarrollado, fue entonces que empecé a buscar por internet posibles maneras de realizar un voluntariado, en la web de Cooperating Volunteers todo era muy claro y al ponerme en contacto con ellos me respondieron inmediatamente con lo cual tuvimos un contacto regular, eso me inspiró confianza y tiré adelante la idea de irme.

    Yo estuve en el programa de la escuela por las mañanas y en el del orfanato y en otra escuela por las tardes.
    En la escuela al principio me costó, ya que nunca había sido profesora y por otro lado a nivel de material, de funcionamiento todo es muy diferente a lo que aquí estamos acostumbrados, pero al cabo de unos días ya fui cogiendo la dinámica para disfrutar de las clases, los profesores y los niños. La verdad que me encantó, al llevarles material o el solo hecho de hacer cosas diferentes les encantaba, y verlos contentos y con ganas de participar en todo, llenaba muchísimo. Se me quedó grabada la energía, alegría y admiración que estos niños me transmitían en cada momento.

    En el orfanato solo iba dos días a la semana por las tardes y estaba con los más grandecitos (4 años), al principio por el tema del idioma ya que ellos no hablan inglés se me hizo difícil, pero al final intentas sacar recursos de donde no sabes que los tienes y acabé jugando con ellos con material o sin material para aprovechar el poquito tiempo que tenia con ellos.

    Es difícil expresar con palabras todo lo que uno vive allí… ya sea a nivel de cultura, de la gente, la forma de vivir, la sociedad, la educación… es una experiencia que recomiendo a todo el mundo que tenga ganas de sentir-se útil y motivado para aportar alegría y cosas nuevas en los proyectos y por otro lado que tenga la mente abierta para adaptarse y saber disfrutar de todas las pequeñas cosas y diferencias que te presenta un lugar completamente distinto al que estamos acostumbrados.
    Yo al cabo de un mes y medio puedo decir que Uganda está en una parte de mi corazón, ya que de la cabeza nunca se me va olvidar.

  55. Raquel Reyes dice:

    Es difícil describir cómo se siente uno al hacer algo que toda la vida ha deseado hacer…. Muchas veces tomamos decisiones sin estar convencidos. Pero cuando de verdad estás decidido a hacer algo, las emociones que vives se convierten en únicas.

    Hacía tiempo que quería hacer un voluntariado con niños. La idea rondaba por mi cabeza y finalmente un día se dieron las circunstancias perfectas para hacerlo. Adiós trabajo y bienvenido paréntesis existencial xD.

    La primera cuestión fue elegir un país. Me encanta viajar y cuanto más lejos mejor. Costa Rica era ya un destino que recurrentemente mencionaba en mis triquiñuelas para convencer a alguna amiga…. Hasta el momento sin éxito. Pero un día el destino decidió concederme la oportunidad de cumplir mi sueño. Di con la persona adecuada en el momento adecuado. Me dió el empujoncito que necesitaba y decidimos enfrascarnos en esta aventura. Y así es como empecé a buscar información sobre el voluntariado en Costa Rica!

    Contacté con Cooperating Volunteers y directamente fui en persona a hablar con ellos. Y ahí me acabaron de convencer. Cuando alguien adora lo que hace, lo ha vivido y está convencido de ello, te transmite su entusiasmo desde el principio. Muchas gracias Mayra!!! Allí contigo ya lo vi todo clarísimo…..

    Y por fin llegó el día de empezar. He estado trabajando en el hogarcito de San Ramón. Un mes en el orfanato, que evidentemente se me ha quedado corto. Todo lo que he vivido allí se quedará conmigo para siempre.

    Desde ese primer día en el que dudas de todo y te entran los miedos…. Ves a los niños y te sientes tan frágil que tu confianza empieza a flaquear. ¿Estarán bien conmigo? ¿Querrán jugar conmigo? Incluso…. ¿me aceptarán? Parece increíble, pero el vínculo que tienes que crear con ellos se basa solamente en la conexión humana que surja. No hay un interés o una necesidad detrás. Así que todo depende de la química que exista en el momento y que se cree con el paso del tiempo. Y eso al principio da un poco de vértigo….. Problemas del primer mundo, claramente!!!

    Pero el tiempo pasa y la ilusión siempre vence a los miedos. Cuando llega ese día en que te das cuenta que adoras a todos y cada uno de esos niños, que no querrías estar en otro lugar en ese momento, que les darías la luna a cada uno de ellos si pudieras, ahí es cuando sabes que no te has equivocado.

    En el hogarcito son una gran familia. Están las tías, que son quienes cuidan a los niños y acogen a los voluntarios como si fuesen uno más. Y luego los niños que son como hermanos… te dejan sin palabras. Mi día a día consistía en jugar con ellos y ayudar a las tías. Cuando mis amigos me preguntaban qué hacía allí siempre respondía lo mismo: jugar. Y que algo tan básico te pueda llenar de felicidad!!! Pues sí, si tuviera que describir cómo me he sentido diría eso: he sido muy feliz.

    Jugar un rato al balón, hacer aviones de papel, construir un castillo, jugar a cocinitas, dibujar, jugar a congelados y a landa…. Todo eso a cambio de una gran sonrisa. Y todo eso a cambio de un gran abrazo cada mañana cuando te ven entrar por la puerta. Solo es cuestión de hacerles saber que estás ahí por y para ellos. Si eres capaz de eso no tienes nada que temer, porque son más sabios que nosotros y encontrarán la forma de demostrarte su aprecio y agradecimiento.

    He tenido además la gran suerte de vivir algo único para todos ellos…. El primer día que vieron el mar!!!! Ese ha sido mi mejor momento, sin duda. Ver sus caras cuando llegábamos a la playa, ver la ilusión es sus ojos por tocar el agua y verlos disfrutar al bañarse en el mar. Compartir eso con la que ha sido mi familia este tiempo ha sido inigualable. No puedo decir más!!

    Ahora, ya en casa, solo puedo decir que echo de menos a todos y cada uno de ellos. Que escribo y hablo de ellos y siempre me emociono. Porque por más que intente dar aquí mi testimonio, todo lo que llegas a sentir es indescriptible. Son niños que no tienen nada propio, que están totalmente a merced de la sociedad, pero que disfrutan cada día solo con la compañía de los demás y aún así sonríen continuamente. Te hace plantearte muchas cosas….

    Me llevo muchas cosas buenas de esta experiencia, pero sin duda, la lección más importante que he aprendido es que el foco siempre tiene que estar en nuestra calidad humana. Eso es lo que nos da valor…. y eso es lo que crea raíces y alas.

  56. Irene Llobet dice:

    Siempre había querido hacer un voluntariado y este pasado verano di por causlidad con la página Web de Cooperating Volunteers y en pocos minutos tuve claro que esas serían mis vacaciones.
    Llamé a sus oficinas y al cabo de un par de semanas estaba en Fort Portal (Uganda).

    Es imposible resumir esta experiencia, porque en muy pocos días vives muchísimo. Estando allí es como si el tiempo se parara y pierdes totalmente la noción del tiempo.

    Yo fui originairamente para participar en el programa de orfanato, pero una vez allí pude también colaborar en más programas; como el de eseñanza y también visitando la sección de pediatría del hospital, donde algunas compañeras voluntarias estaban ayudando, para repartir globos, cuadernos y lápices a los niños que estaban allí.

    Me encantó poder participar en varios programas y experimentar directamente y en primera persona la repercusión del trabajo y las pequeñas acciones realizadas.

    La atención y organización por parte de todas y cada una de las personas de la organización de Cooperating Volunteers es inmejorable y al llegar allí enseguida te sientes parte de la pequeña pero muy gran familia que se forma en la casa de los voluntarios; junto con los otros voluntarios así como también con los empleados de Cooperating Volunteers de allí, que más que empleados son como una familia para ti, dispuestos en todo momento a ayudarte y a conocer nuevas cosas sobre ti y tu cultura y que tú conozcas de ellos.

    Esta experiencia, además de permitirte aportar mucho con muy poco, te aporta algo a nivel personal impagable. En definitiva, una experiencia 100% recomendable que deberíamos vivir todos nosotros para darnos cuenta de muchas cosas que en nuestro mundo quedan a un segundo plano.

    Al día siguiente de irme ya estaba pesando en volver y no dejo de pensar en las cosas vividas, que seguro recordaré toda mi vida con muchísimo cariño 🙂

  57. LETICIA IBARRA REYES dice:

    Mi voluntariado este verano en Uganda fue, por así decirlo, un señal del destino. Yo ya había hecho un voluntariado en ese mismo país un año antes, y este verano no tenía ningún plan, y de repente un día, vi los vuelos, llamé a cooperating y una semana más tarde estaba en Fort Portal, Uganda.

    Yo desde siempre he sabido que quería hacer voluntariado, porque me gusta viajar, ayudar, y me gusta conocer nuevas culturas, a su gente y su forma de vida. Y el estudiar medicina, la verdad es que me abre más opciones de voluntariado, y muchas cosas se miran desde otro punto de vista.

    Yo estuve tanto en el hospital como en el orfanato, y aunque sean voluntariados muy diferentes, estoy igual de contenta con los dos.

    En el hospital, yo estuve principalmente en la parte de pediatría, curando a niños, pero mi voluntariado no era solo “médico”, intentado ayudar en lo posible por mi carrera, también jugaba con los niños, los sacabamos a dar paseos por allií, les llevabamos globos, libros de colores, caramelos… y la verdad es que después de 3 semanas en pediatría, aquello pasó de ser un lugar triste y negro, a un lugar donde los niños estaban felices y, sonrientes pese a tener que estar en un hospital, y todo estaba lleno de color: sus dibujos en las paredes, los globos colgados en las mosquiteras, entre ellos jugando… INCREIBLE

    El orfanato, tantos niños, todos tan adorables, y tan contentos de que jugaras con ellos, les sonrías, les hagas caso, que era imposible no salir de alli con una sonrisa. Además pese a lo pequeños que son, son niños muy listos, todo lo que les dices lo repiten, se aprenden las canciones que les pones. Yo recuerdo con especial cariño que después de 2 días diciéndoles “a comeer” cuando les teníamos que llevar, y enseñarles a que tienen que lavar las manos, el 3º día, eran ellos los que me decian “a cumeer!”, y me cogían de la mano para que viera como se lavaban las manos antes de comer.

    Hacer voluntariado es algo increíble, y cooperating se encarga de que no tengas ningún problema y que puedas aprovechar el tiempo al máximo, y que te sientas como en casa. Todos y cada uno de ellos son excepcionales y hacen que estar allí sea de lo bueno, lo mejor, y yo solo tengo palabras de agradecimiento para Jacob, Florence, Rogers, Amooti, Sam y por supuesto Albert.

    Yo se lo recomiendo a todo el mundo, y sobretodo a aquellos que no tienen claro el irse porque les da un poco de miedo que se van a encontrar alli. Aquello es felicidad, amor, es INCREIBLE, y es algo que te cambia. Y lo puede hacer cualquiera que tenga ganas, y le apetezca vivir algo inolvidable.

  58. Anna Arenas dice:

    Uganda este verano ha cumplido mas que mis expectativas. Mi sueño siempre había sido hacer un voluntariado en otro país.
    Porque hacer un voluntariado? En mi caso porque me encanta ayudar y viajar, además soy estudiante de enfermería y quería estar en un hospital para ver como se trabaja fuera de España.
    No encontraba ninguna ONG que cumpliera lo que yo buscaba y Cooperating Volunteers me ofreció la oportunidad de vivir esta experiencia.

    Estuve en Uganda, en una ciudad a 4 horas de la capital llamada Fort Portal. En principio me iba a quedar un mes y medio, pero de tanto que me gustó, acabé alargando el viaje, y finalmente me quedé dos meses, todo Julio y Agosto de 2015.
    Siendo sincera me gustó todo: la casa es muy acogedora, la comida que prepara la cocinera es estupenda y en ningún momento sentí que me faltara nada, los trabajadores de la casa están pendientes en todo momento de las necesidades de los voluntarios, la gente en general es encantadora, los proyectos aportan mucho a todos los que queremos ayudar y queremos intentar dar lo mejor de nosotros.

    Que hacía yo alli? Iba al hospital y al orfanato. En el hospital hice muchas cosas variadas, dado mi carrera, estuve ayudando a mujeres embarazadas durante el parto y el postparto, curando quemaduras en niños y adultos y atendiendo a personas operadas las cuales tenian de heridas de leves a mas importantes. También tuve la oportunidad de estar en la planta de psiquiatría, una planta de mujeres y de hombres con diferentes patologías, y en el ala de neonatales.

    Que decir del orfanato..honestamente los niños te dan mas que tu a ellos. El objetivo es hacerles felices, sacarles sonrisas y jugar con ellos. A parte, como voluntaria también podía ayudar en todo lo que los trabajadores de allí necesitaran. Además, tuve la oportunidad de pintar las barandillas del jardín del orfanato y sacarlos algunos días a la calle ya que casi nunca tienen la suerte de que los saquen.

    Estando allí también pude hacer otras actividades, como donar ropa y fármacos y visitar colegios.

    En cuanto al país, me enamoró! Es todo verde y la gente al pasear por la calle te saludan y en pocos minutos te hacen sentir como en casa. Los africanos te acogen muy bien y te enseñan su filosofía de vida, su cultura y tradiciones. Y no me quiero olvidar de la música y el ritmo de vida africana que tanto tiene que enseñarnos!

    A parte de los proyectos, Cooperating te da la oportunidad de visitar el país. Los fines de semana podíamos ir a excursiones a ver animales, hacer safaris, a visitar otros pueblos,..

    Quería destacar que toda la gente con la que había hablado me comentaban que un voluntariado te cambia la forma de ser y de pensar, yo trataba de imaginármelo, pero debo decir que hasta que no se vive no se puede explicar. Impresionante.

    Finalmente, me gustaría dar las gracias a toda la organización tanto de España como de Uganda, porque en todo momento han seguido mis pasos desde la inscripción hasta la vuelta a casa, me han ayudado a que esta experiencia sea increíble y sobretodo a que quiera repetirla!

    WEBALE MUNO!

  59. Lucía Giménez dice:

    Como describir mi experiencia en Uganda?… Por empezar diría que un voluntariado allí es una experiencia única que toda persona debería realizar una vez en la vida al menos. Llena el espíritu, renueva el alma y enriquece como persona. No fue fácil definir el lugar. Yo sabía que quería hacer un voluntariado y que tenía que ser en África, luego muchas señales se me fueron presentando para que mi lugar de destino fuese Uganda y emprendí este viaje que marcaría mi vida. La vida allá acontece de otra manera, lejos de los hábitos que tenemos en nuestro día a día y la rutina que a veces enloquece. En África se respira otro aire, los tiempos para todo transcurren más lento, la vida es más relajada, simplemente “la vida es algo que sucede…”. En nuestra sociedad vivimos planificando tanto que a veces olvidamos que estamos viviendo, allá es diferente. La gente se caracteriza por una amabilidad asombrosa, los colores y aromas son tan particulares que con el pasar de los días uno los va incorporando y se hacen propios. Aun extraño las noches estrelladas y los atardeceres viendo el sol ponerse tras las montañas que limitan con el Congo.

    Mi voluntariado consistió en ir al Hospital Buhinga en Fort Portal , al sector de pediatría, y al orfanato Toro´s Babies Home. Dos lugares muy diferentes, cada uno con sus particularidades. En el hospital uno se encuentra que ante el sufrimiento y la adversidad, siempre es posible mirar las cosas de otra manera, siempre y cuando estemos dispuestos. No hay un día que no mire fotos de los niños a los que iba a visitar, Nelson, Anatol, Denise, Anuk, etc… y que esas fotos no me saquen una sonrisa. Si bien antes pensaba que una mirada, una sonrisa o un gesto valen más que mil palabras, luego de esta experiencia puedo confirmarlo. Que sí, que una simple caricia transmite mucho más que lo que las palabras a veces intentan llenar y no lo logran. Hay momentos en que ni el hablar un diferente idioma importa. Si tuviera que describir en pocas palabras el Buhinga Hospital, diría: Resiliencia, fortaleza y lucha…

    El trabajo en el orfanato es diferente, los niños son pura alegría y siempre tienen ganas de jugar, cada uno con su historia y sus mañas, poco a poco van ganándose el corazón de cada uno de los voluntarios que pasan por allí. Junto con mis compañeros de voluntariado no había día que volvamos sin anécdotas!!! Aun recuerdo las caras de los niños y la voz tan particular de cada uno de ellos. Es más lo que ellos dan que lo que podemos dar nosotros. Y a todo esto no puede faltar mi agradecimiento a la gente de Cooperating Volunteers por todo su apoyo, compañía y aguante en esta aventura que empieza como una simple idea de voluntariado de 20 días y termina siendo una experiencia mas allá de lo que uno se imaginó. Luego de vivir Uganda al 100x 100, se empieza a ver la vida de otra manera, se encuentran más tonalidades a las situaciones y se saborea más cada momento.

  60. Júlia dice:

    Hola, soy Júlia y estuve casi un mes en la ciudad de Begnas en Nepal, a unas horas de Katmandú en el programa de enseñanza con niños.

    Siempre había querido ir de voluntaria a una ONG, pero hasta los dieciocho lo veía imposible… Así que sólo cumplirlos empecé a ahorrar para mi viaje. No sabía dónde sería, pero yo sólo quería conocer y ayudar en cualquier parte del mundo en que pudiera hacerlo. Y entonces, buscando, me enamoré de Nepal y decidí que ese sería el sitio. Con Cooperating Volunteers en una semana estaba todo listo… Y me fui.

    Es como viajar a otro mundo y aprenderlo otra vez. Cuando llegué a Nepal no podía parar de mirar a todos lados, era un país precioso con gente increíblemente amable y respetuosa. En mi aldea, en Begnas, pasé unos 20 días con mis niños de 2 a 3 años en un centro de día, y, aunque primero me miraban extrañados, al cabo de poco cuando entraba en la guardería todos se ponían contentos y venían a saludarme con su “Namaste” y su sonrisita. Nunca sabes cómo de importante es el lenguaje no verbal hasta que estás con niños pequeños y tú no sabes una palabra de nepalí.

    Pero no hace falta saber de eso, porque esas tres semanas nos unieron aunque sólo supiera unas cuantas frases y palabras: les daba de comer, les hacía cosquillas, les enseñaba el alfabeto, les daba abrazos y besos y jugaba con ellos (o al final creo que ellos jugaban conmigo…). Cuidar de niños y darles cariño es una experiencia maravillosa, conoces su cultura, su forma de ser y ves lo espabilados que son (¡que lo son mucho!). Hace meses que volví y sigo pensando en ellos a menudo, en sus madres y padres con los que hablé, en mi familia y en la gente de allí. Su alegría te llena y al final te olvidas de dónde vienes y te entran ganas de quedarte en esa pequeña aldea. La familia con la que estaba fue increíble y me hizo sentir como si fuera mi propia casa. Me han dado las gracias por haber ido allí a aportar mi granito de arena, pero soy yo la que doy las gracias, porque ellos han aportado mucho más en mí de lo que podría creer. Así que… Si dudas de irte lejos por miedo… Deja de dudarlo, vete y empápate de lo desconocido, porque cuando vuelves, vuelves distinto.

  61. Matías Despontin dice:

    Soy Matías Despontin, y estuve dos semanas y media en el proyecto de los Andes, en Cariacu.
    Al momento en que llegue, desde el primer día, Isabel, Gabriel, Sumak y Kate junto a Guillermo y Helen (otros voluntarios) me hicieron sentir parte de la familia. Con los días fui aprendiendo mucho de ellos y de todo lo que hacen cada día desde que se levantan, muy temprano, hasta la hora de dormir.

    Yo no tenía ningún plan armado para cuando estuviese allí solo iba a “ayudar en lo que haga falta” y justo en ese momento estaban empezando la construcción de una Cuyera (lugar donde seguir con la crianza de Cuyes) así que fue en eso en lo que me centré por el tiempo que estuve allí. Pero además de ayudar en eso y otras actividades, algunos días de la semana y los fines de semana organizamos salidas junto con Isabel, la familia y los otros chicos a diferentes sitios que “teníamos que conocer!”, hasta hicimos una cabalgata juntos a los otros dos voluntarios, salimos una mañana temprano y subimos hasta la cima de una montaña con vistas increíbles de toda la comunidad y el pueblo vecino.

    Al final de mis días pudimos terminar la construcción con mi “jefe de obra” Manuelito y Gabriel.
    La pase excelente estos días y me sentí uno más de la familia. La verdad tenía ganas de quedarme por un tiempo más pero debía continuar mi viaje por Ecuador.
    Me fui prometiendo volver algún día..

  62. Alba Pardo Fernández dice:

    Para mí hay un antes y un después de mi experiencia de voluntariado en Uganda… África.
    De la noche a la mañana decidí que quería ir a África, sentía que tenía que ir, quería conocer la gente, como vivían, su cultura, su lengua etc. y casualmente encontré la web de Cooperating Volunteers. Ha sido una de las mejores casualidades que me han pasado. Primero porque gracias a ellos he tenido la oportunidad de vivir una experiencia única y que no voy a olvidar. Y segundo porque conocí a Albert que me enseñó a conocer África desde su esencia.

    Dicen que África enamora… des del primer día que pisé África sentí que quería volver… y cada día que estoy en Barcelona me acuerdo de alguna anécdota, situación o me viene alguna imagen a la cabeza de África… ya quiero volver.

    Solo deciros 3 cosas que para mi África significan: Vida, Conexión y Humanidad
    Des de que he vuelto que siento que una parte de mi esta allí, y cuando hablo de África siempre me aparece una sonrisa y deseos de volver. Creo que la mejor manera de conocer África es ir allí y vivirlo! Adentrándose a su cultura colaborando en un programa de voluntariado.

    Yo estuve en dos programas de voluntariado; por la mañana en un orfanato y por la tarde entrenando a un equipo femenino de voleibol del Instituto Nyakasura School. Fueron solo dos semanas, pero no sé cómo, fueron las dos semanas más intensas de mi vida y a la vez las más relajadas…todo fluía. Aunque los dos programas de voluntariados eran totalmente diferentes, los dos eran totalmente increíbles, de los cuales aprendí muchísimo. Del orfanato me llevo muchas experiencias, muchas sonrisas y muchas imágenes. Para mí se han quedado gravados las caras y sonrisas de Nabasa, Anette, Salomon, Christine, Daphne, Nyongoma, Jon, Katherine, Hillary, Twini, Rose… sus ganas de aprender, de vivir, de abrazar y de ser abrazados…. De las chicas de Nyakasura school me llevo su simpatía, su inicial timidez, sus ganas de entrenar y de aprender y su motivación para mejorar. Eran increíbles y me hicieron reír y aprender mucho de los valores esenciales del deporte.

    Uganda tiene una energía especial… una comida súper buena… unas miradas que no olvidas, una olor súper típica de allí, unas calles rurales, unos valores, una música increíble, un paisaje de contrastes, unas costumbres curiosas, unos valores de los que aprender, y una gente y una calidad humana que vale la pena pasarte más de 10 horas de vuelo para llegar allí y conocerla. Creo que he aprendido yo más de ellos que ellos de mí….

    Agradecer a Cooperating Volunteers por hacer las cosas tan fáciles y darme la oportunidad de vivir esta experiencia en África.

    Alba

  63. Mila Ruiz Pérez dice:

    Bueno lo mío fue de un día para otro, empecé a ver videos en youtube de niños en Uganda bailando y me dije tengo que ir allí para ver como viven, por qué sonríen tanto, por qué se lo pasan tan bien aún en sus condiones de pobreza y de país subdesarrollado. Y así lo hice, buscando por internet me encontré con esta ONG y nada más llamar Albert me atendió y me lo explicó todo tan bien y tan claro que no dudé en comprarme el billete para Uganda. Y después de un viaje de 35 horas por hacer una escala en Estambul de 24h, aterrice en Entebbe a las 3 a.m. el día 05/04/2015 donde estaba esperándome Sam, el coordinador de la Cooperating aquí en Uganda. Bueno pues llevo aquí cuatro días y está siendo una experiencia increible, más que cualquier cosa que puedas hacer en tu vida, por aquí hay que pasar. En estos días ya he ido a un orfanato donde los niños te adoran porque estés con ellos y juegues y les des amor. Y así mismo, también hemos ido a una escuela rural en el programa de enseñanza. Bueno, después de estos días tan llenos de emociones solo me queda animar a todo el mundo que viva esta experiencia, que desde luego es única y está llena de adrenalina. Y yo no me he equivocado en elegir a Cooperating, todo está bien organizado y aquí vivimos como en familia en la casa de voluntarios

  64. Eva dice:

    Sin pensarlo demasiado, en cuestión de días tenía los billetes para Ghana. Ésta ha sido mi primera experiencia de voluntariado internacional, algo que más de una vez me había pasado por la cabeza pero parece que no ves el momento en el que hacerlo realidad, y en verdad sólo nos falta ese empujón para creernos nosotros mismos que lo podemos hacer real.

    La estancia fue corta, desafortunadamente mis vacaciones sólo me permitian disfrutar de éste país durante 18 días, pero 18 días de vivencias varias que cuentas con mucho impetu e ilusión y que se recibe por pare de tu entorno con el mismo impetu e ilusión, pero con la particularidad que las sensaciones, opiniones, emociones solo las puede experienciar uno mismo únicamente, siendo esta la esencia de un voluntariado.

    El programa que escogí fue el de orfanato; jugar, leer, perseguir, hacer cosquillas, conversar,… la máxima aspiración de mi tiempo en Ghana consistia en hacer a esos niños durante dos semanas lo más felices posibles. Mi sensación al irme era de satisfacción, pero una vez pisas África… te enamoras y te enamoran.

    Deseando volver pronto… 🙂

  65. Uno de los sueños de mi vida era hacer un voluntariado en África. Este año, lo he podido cumplir de la mano de Cooperating Volunteers.
    He pasado 2 semanas de voluntariado en Arusha, una pequeña gran ciudad en el norte de Tanzania. En esta ciudad hay bastantes proyectos en los que se puede colaborar, y yo elegí Pipi House, una casa de acogida de mujeres sin recursos. En total viven unas 30 mujeres, algunas con hijos pequeños.

    Estas mujeres han empezado a ir al colegio. Muchas de ellas estudian en primaria; otras, ya han llegado a secundaria. Todas tienen la ilusión de aprender una profesion y labrarse un futuro de mayores.
    Nosotros, los voluntarios, ayudamos a las chicas a hacer los deberes y les enseñamos inglés; también jugamos y entretenemos a los niños para que ellas puedan hacer las tareas del hogar o estudiar.

    Puedo asegurar que ha sido una de las experiencias más increíbles de mi vida. Es gente que no tiene nada, pero te lo da todo. Y más que enseñarles yo a ellos, son ellos los que me han enseñado a mi una gran lección de vida. Animo a todo el mundo a que vaya y aporte su ayuda, porque a su vez, se llevará una gran experiencia vital que nunca olvidará.

    Elegir a Cooperating Volunteers para hacer este viaje ha sido un gran acierto. Les quiero dar las gracias por su gran organización, involucración y atención hasta el último momento 🙂

  66. Llegar a Costa Rica no fue una casualidad. Cuántas horas delante del ordenador divagando, mirando mapas, con el cuerpo alli, en mi escritorio, y la mente viajando por el mundo. Un día decidí hacer mi sueño realidad; ahora comprendo que todo ocurre por algo y que a veces, las malas experiencias solo te están dando oportunidades y abriendo las puertas hacia algo mejor, así fue en mi caso.
    Con muchas ganas, ilusión y energía empecé mi proyecto de voluntariado de la mano de Cooperating volunteers en la Escuela de Educación Especial de San Ramón, en principio para 3 semanas, que al final se han convertido en 5 y que se podrían convertir en 1000. Durante más de un mes he trabajado con niños de kinder con problemas de autismo, síndrome de down, retraso mental y otras patologías. Vienes dispuesto a dar lo mejor de ti y al final son ellos los que te lo dan todo; te llenan el corazón y te hacen mejor persona. Te enseñan y te dan lecciones, así que al final en el aula, todos aprendemos. Estos niños requieren casi de atención personalizada para realizar actividades de la vida diaria tales como la alimentación, la higiene, procesos de aprendizaje y conductuales. Mi trabajo ha consistido en apoyar a las maestras y personalizar la atención y los cuidados. Trabajar con estos niños requiere sensibilidad para diferenciar a cada uno de ellos, mirarles a los ojos e indagar en su mubdo interior, algo que deríamos aplicar a todas las personas siempre! Terminas por conocerlos, inevitablemente por quererlos!
    El día que Gaby me pidió que hiciera el reporte final, supe que no me quería ir. Me puse a reflexionar sobre este tiempo, que ha pasado tan rápido, y supe que un trozo de mi se queda aquí para siempre y que conmigo, también vendrá un trozo de este país y de sus gentes; somos lo que vivimos y con quien lo compartimos y así vamos cambiando y evolucionando a lo largo de nuestra vida pero hay marcas y huellas dactilares de personas que nos tocan que jamás se podrán borrar.
    La vida paralela al voluntariado, transcurría en “el dorm”. La convivencia con el resto de voluntarios, el intercambio de experiencias acerca de los diferentes proyectos así como el propio intercambio cultural y personal, hace todavía aún más enriquecedora la experiencia. Los voluntarios y La organización se convierten en amigos, familia; compartir los “breakfasts” de los lunes, las “dinners” de los miércoles, los viajes…Ellos te enseñan, de primera mano, el estilo de vida tico; buenos profesionales pero sobre todo buenas personas… Nadie puede ser el mismo después de una experiencia así!!

    Estrella García S.

  67. Mi voluntariado ha sido en la India y cuando escribo estas líneas, aún estoy allí.
    Las palabras para describir mi experiencia parece que sean de un cuento de hadas o de algo irreal, pero lo que viví es bien real.
    Gracias a Cooperating Volunteers me fuí a la India a trabajar en un orfanato en medio de Jaipur. El choque inicial si nunca has visitado el país es muy grande. Se podría resumir en que es un caos delicioso.
    En el orfanato en cuestión hay unos 25-30 niños, desde 6 a 15 años. La complicidad que establecí con ellos es algo que no se puede expresar en ningún idioma. Cada uno de ellos es un auténtico héroe y sus armas son las sonrisas permanentes que dibujan sus labios, unas sonrisas que te sacuden el corazón como nunca antes había sentido. Todos llegan al orfanato de multitud de diferentes problemas, problemas que darían para películas de mil horas y no cómicas precisamente. Es por eso que cualquier ser humano no podría sino sentir admiración al conocerles. Como me pasó a mi, claro.
    El día a día es muy senzillo, iba al orfanato por las mañanas y les intentaba ensenyar un poco de inglés y algo de matemáticas. A veces era el abecedario o a veces algo mas complicado, hay que tener en cuenta que había niños que con 15 años nunca habían ido al colegio, imaginaros. Además todos estaban dispuestos a aprender nuevos juegos, reír o compartir momentos contigo.
    La verdad más grande de esta aventura es que yo he aprendido muchísimo más de ellos que al revés, eso seguro.
    En la India se te rompen todos los esquemas y todo se pone patas arriba y tu, que te sientes muy pequeño, lo intentas volver a construir todo de nuevo. Y así aprendes y así viví todas mis semanas en ese increíble país, intentando encontrar la explicación al porqué esos niños tenían que vivir lo que habían vivido. Sólo por nacer en el lugar equivocado.
    Quién lea esto puede pensar que todo es negativo pero al contrario, esta experiencia te da una fuerza y una convicción imparable y el contacto diario con los niños y el país es realmente mágico.
    Vivir una aventura como esta debería ser obligatorio. No espereis más, adelante!

  68. Mi voluntariado de Cooperating volunteers fue en encuador en un centro de rehabilitación y cuidado de animales , situado en un pequeño pueblo llamado tarqui que pertenece a la provincia de Pastaza , mi voluntariado consistia en ayudar a cuidar animales de Fauna Silvestre de la Amazonia ,en este voluntariado he aprendido muchas cosas sobre la gente de Ecuador y los animales.
    Ha sido una experencia inolvidable he conocido gente indigena , y sobre sus costumbres.
    Hay muchos lugares por visitar en Ecuador. Os invito a todos a vivir esta experiencia inolvidable.

  69. Yo tuve la gran oportunidad de pasar un mes en Uganda con Cooperating Volunteers en Agosto del 2013.
    Me quedaba un año para terminar medicina, así que participé en el proyecto sanitario, aprendiendo y colaborando con los otros medicos del hospital de Fort Portal.
    Fue una experiencia increible! Desde el primer momento te sientes acogida no, adoptada! Por todas y cada una de las personas que vas conociendo a lo largo de la aventura. Desde los colaboradores de Cooperating Volunteers, médicos y enfermeros del hospital, la gente de la ciudad…

    Lo único malo fue que se me hizo demasiado corto.. Me quedé con muchas ganas de volver y poder ayudar más, porque realmente hay MUCHAS cosas que hacer, aunq sea cm simple mano de obra, aunq sea devolviendo una sonrisa a la niña que te mira enferma desde su cama soprendida por el color de tu piel..

    Lo recomiendo infitinitamente! Por lo que podeis ayudar, pero sobre todo, por cuánto ns ayudan ellos a nosotros. La leccion de humildad que aprendes allí no la olvidas nunca.

  70. Marga Vives dice:

    Este verano, durante la última quincena de agosto, dediqué mis vacaciones a algo diferente y especial. Soy Enfermera y siempre había deseado hacer un voluntariado en un lugar de África. Contacté con esta ONG sin otro conocimiento de su existencia que por internet, y desde el primer momento en que recibí respuesta, me animé a esta aventura.

    El resultado ha sido realmente positivo. Elegí Ghana por el idioma y por ser un país al que llaman la antesala de África. Lo recomiendo a quien quiera tener una experiencia y a la vez echar una mano con sus conocimientos, sean cuales sean.

    Sólo el hecho de conocer y experimentar el modo de vida, sus costumbres, compartir sus recursos y sentir que pudieras vivir así siempre, vale la pena.

    Elegí el programa médico por mi profesión y estuve en un hospital público, de los más prestigiosos de Ghana y cuando llego a mi trabajo diario, al de mi ciudad de siempre, sólo con entrar al vestuario, recuerdo una imagen imborrable que no puedo describir.

    Hay que vivirlo.

  71. mar dice:

    Este verano he hecho un voluntariado en Ghana con Cooperating Volunteers, en el proyecto de Orfanato durante 3 semanas.

    Durante la semana ibamos al orfanato a jugar con los niños y los finas de semana los dedicábamos a hacer un poco de turismo por la zona. Ha sido una experiencia muy enriquecedora y emocionante ya que hemos podido aprender mucho de otra cultura, formas de hacer y valores.

    Lo recomiendo a todo el que tenga ganas ya que realmente vale la pena.

    Creo que no puedo explicar mucho más ya que hasta que no lo vives, no se pueden entender las sensaciones que he tenido, así que os animo a hacerlo!
    Gracias a toda la organización que siempre han estado pendientes que no nos faltara nada y estuviéramos bien.

  72. Tras varios años deseandolo, éste verano he podido dedicar 3 semanas de voluntariado en Arusha, Tanzania con Cooperating Volunteers.
    Me alojaba en un hostel con unos 25 voluntarios de todo el mundo, cada uno trabajabamos en diferentes proyectos y durante la cena nos contábamos nuestro día.
    El primer día hicimos un tour por los diferentes proyectos disponibles para poder elegir en cuál trabajar. Elegí East Africa school and orphanage (en facebook: Eaorphanc Arusha), un colegio de unos 60-70 niños de 3-17 años donde había mucho por hacer (una huerta para auto-abastecerse de alimentos, clases de inglés, mate, biología, educación, etc).
    Los fines de semana pude organizarme para hacer excursiones y safaris, y los últimos días me fuí a Zanzíbar a descansar!
    Ha sido un experiencia increíble y muy completa de la que he aprendido mucho. Me alegro de haberla hecho a través de ésta organización que ha sido transparente y atenta antes, durante y después de la experiencia.
    El año que viene, si puedo, repetiré con ellos! aunque puede que a otro País, que África es muy grande!

  73. Marta GR dice:

    Mi voluntariado tuvo lugar en Tanzania, y durante cuatro semanas acudí al centro Rau Day Care con niños de dos a cinco años. Es un centro muy pequeñito, con cerca de 30 niños, dos profesoras y dos cocineras. Nadie hablaba inglés pero recibí clases de Suajili básico, y entre eso y un compañero de la organización que venía conmigo para hacer de traductor, no tuve ningún problema para comunicarme en el colegio. Fue mucho más fácil de lo que me imaginaba. Te reciben con los brazos abiertos y la verdad es que me sentí como en casa.
    La cultura Africana es completamente diferente a la Europea por lo que hay que ir con la mente muy abierta. Yo fui con muchas ganas de conocer lo máximo posible, y la verdad es que me llevo conmigo una experiencia increíble en todos los aspectos, difícil de describir con palabras.
    Recomiendo sin lugar a dudas viajar a Tanzania y hacer este programa de voluntariado.

  74. Mi experiencia con Cooperating Volunteers fue una de las mejores de mi vida, sin lugar a duda.

    Trabaje como voluntaria en el programa de cuidado de niños en Etiopia durante 4 semanas y sin duda esos niños han quedado grabados en mi corazon para toda la vida.

    Al llegar, el personal local nos recogio en el aeropuerto y nos llevaron a la casa donde viviriamos , donde nos explicaron el funcionamiento del programa. Todo se nos hizo muy facil ya que tanto los coordinadores como la cuidadora de la casa se dejaban la piel en hacernos sentir comodos desde el primer momento. Tambien coincidimos con un grupo de voluntarios ingleses bellisimas personas.

    En el proyecto pasabamos el dia con los niños. Algunos eran huerfanos y el resto los traian las familias para no tener que cuidar de ellos. Por muchas palabras que use no se puede explicar con palabras…. Una experiencia que volvere a repetir.!!

  75. Isabel B dice:

    Este verano he estado colaborando un mes en Malawi con Cooperating Volunteers y ha sido una de las experiencias más significativas que he tenido. He sido testigo de una cultura nueva y completamente diferente a la mía, he hecho nuevas amistades de diferentes partes del mundo y he aprendido un montón, abriéndose mi mente y mi visión al mundo. Además, me lo he pasado súper bien y solo me llevo buenos recuerdos. Los miembros del staff que trabajan en la casa son encantadores y siempre están dispuestos a ayudar en caso de problema.

    Durante el día, nuestro trabajo consistía en ayudar a niños en colegios, orfanatos, hospitales y actividades deportivas, además de construir y pintar nuevos orfanatos. Los niños son, a pesar de las condiciones, muy alegres y no dejan de sonreír, agradeciendo cada segundo que pasamos con ellos.

    Los fines de semana no se trabaja y con el grupo de voluntarios aprovechamos para hacer viajes y conocer mejor el país. Nosotros hicimos diferentes planes, desde un safari hasta subir el plateau de Zomba o visitar las playas de Cape Maclear.

    A todos aquellos que queráis vivir una experiencia inolvidable, os recomiendo al 100% este programa y organización.

  76. Mi voluntariado con Cooperating Volunteers fue en Uganda en un Orfanato en Fort Portal, al oeste del país donde pase una de las mejores experiencias de mi vida. Al llegar al país todo parecía muy caótico resultando difícil adaptarse, algo que en unos días acabo pasando a un segundo plano. Una vez llegue al orfanato me di cuenta donde estaba la gran riqueza de este país, en su gente. Por una parte los 80 adorables niños que se abalanzaron sobre nosotros con gran curiosidad y entusiasmo y por otra parte el personal local que nos trato con gran hospitalidad. Durante este tiempo cuide de los niños en el orfanato y también hice por primera vez de carpintero haciendo pupitres para la escuela, algo que me permitió ver que les dejaba mi granito de arena a los futuros estudiantes que los utilizarán. Por otro lado también recuerdo el gran grupo de voluntarios que formemos que se convirtió en una gran familia de los cuales conservo gran amista, además también de los lugares paradisiacos que tuve la oportunidad de visitar como el safari que realice en Murchinson falls national park.

    Finalmente decir que esta experiencia me aportó mucho incluso más de lo que yo pudiera aportarles a ellos, me hizo crecer valorando tantísimas cosas y aprendiendo mas sobre la realidad de estos países. Así que no dudaría en repetir!!

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