El voluntariado internacional

El voluntariado internacional: experiencia de vida

El voluntariado internacional ha experimentado un crecimiento en los últimos años, el deseo de viajar ha despertado, al mismo tiempo, un nivel de consciencia social que permite sentir empatía por las dificultades de los otros.

Es muy obvia la diferencia que existe entre un voluntariado internacional y un viaje de turista convencional. Con el voluntariado la persona no solo conoce otras tradiciones, costumbres e historias de manera directa y vivencial, sino que interactúa con zonas vulnerable de la población, el voluntariado internacional permite influir en vidas.

Generalmente, no encontramos noticias, primeras páginas de periódicos… que hablen sobre el voluntariado y sus participantes, se trata de personas que, bajo el anonimato, buscan brindar su apoyo, modificando la historia con verdaderas acciones, individuos valientes que dejan atrás su zona de confort y se atreven a emprender un camino desconocido, pero nunca solo. Las ONG, compañías, corporaciones (entre las cuales encontramos Cooperating Volunteers), que coordinan el trabajo de voluntario, se encargan de ofrecer la guía y el apoyo necesario, además de que los voluntarios interactúan entre ellos, creando lazos fuertes que tienen como base el deseo compartido de ayudar.

Voluntariado internacional: Cooperating Volunteers y Sabática

Albert Molina, director de la conocida Cooperating Volunteers, dice que “Los voluntarios son personas que van a aportar su granito de arena. De lo primero que se aprende es del choque cultural. Ves otro punto de vista y te das cuenta del valor de las cosas en el lugar donde vas, que normalmente son países en vías de desarrollo”.

De esta manera, podemos asegurar que el voluntariado internacional es una experiencia enriquecedora desde ambos extremos, es decir, se beneficia un sector, una población, un ambiente natural… y se beneficia el voluntario como tal. Son pocas las vivencias que pueden dejar tanto aprendizaje como la de ofrecerse a un trabajo social sin esperar retribución económica, no solamente se te abren las puertas a una cultura nueva, sino que logras aumentar el conocimiento de ti mismo, habilidades, destrezas, miedo y fuerza.

Pero se trata de un sueño que no podemos hacerlo realidad nosotros solos, es necesario contar con apoyo, en cuanto a esto, Angie Toro, coordinadora de Cooperating Volunteers, señala que “Hay un equipo en origen y otro en destino para solucionar cualquier problema o duda que pueda surgir. Desde saber a dónde ir a comprar, hasta una pérdida de pasaporte o un robo”.

Allí podemos reflejar la tranquilidad que aportan las organizaciones a sus voluntarios. El voluntariado internacional no es que agarras tus maletas y te vas a un país en donde no manejas (posiblemente) ni el idioma y empiezas a preguntar quién desea ayuda. Es necesario trazar un plan, coordinarse, establecer contacto con una población que está encantada de recibirte, saber cuál será la labor… y todo esto lo ofrecen corporaciones como Cooperating Volunteers, también podemos mencionar Sabática, la cual persigue el mismo fin.

Meritxell Morera es la directora de Sabática, esta empresa destaca por no limitarse al voluntariado internacional, sino que también ofrece formación y prácticas a nivel internacional, e intentan hallar el mejor destino para cada individuo, ella aporta que “lo que hacemos es organizar una prueba para conocer el perfil, una prueba de nivel de inglés. Y entonces buscar un centro en función del tiempo, del perfil y de los recursos”.

La variedad de voluntarios es algo resaltante, todas las personas que se ofrecen, aunque comparten una gran empatía, tienen gustos y destrezas diferentes, que pueden ser complementadas con formación adicional. Llegando así a diversos destinos: hospitales, escuelas, centros de asistencia a discapacitados, preservación de la naturaleza, concienciación social o cuidado de animales.

Generalmente, se piensa que en el voluntariado internacional logramos cambiar la vida de los demás, pero en la mayoría de los casos es el propio voluntario el que cambia, totalmente, su manera de sentir, pensar y ver las cosas. Es un claro ejemplo de que “recibes más de lo que das”. En estos ambientes las personas se empeñan por hacerte sentir querido, y uno logra entender el verdadero significado de los momentos… y que, aunque lo material es necesario, no todo es imprescindible.

Conociendo todo esto, no es ninguna sorpresa que muchas personas se hagan adictas al voluntariado internacional. Después de vivir esta experiencia, no vuelves a ser el mismo, y las ganas de ayudar se intensifican… pero cada voluntariado es diferente, y luego de hacer el segundo te das cuenta que aprendiste algo nuevo y que, en definitiva, no puede ser el último. Y así vas, acumulando viajes que son más que turismo, uno tras otro, volviéndote mejor persona al destruir estereotipos de culturas que deberían “enfrentarse”, al crear una utopía, en donde el valor se encuentra en la benevolencia y no en el dinero. Ya te encuentras marcando una diferencia en la historia, aunque sea de manera anónima, sin esperas de reconocimiento (algo que lo convierte en una labor más noble).

Es momento de ofrecerle al mundo tus manos para laborar en causas que te superen, es momento de conocerte a ti mismo en otro ambiente, es momento de permitir que otra cultura te abrace y eche raíces en ti, es momento de salir de lo cotidiano, y vivir una aventura inolvidable, es momento de apreciar el verdadero valor de las cosas y de la vida. Es necesario que te atrevas a ser voluntario, pues no te vas a arrepentir.

Busca opciones, Cooperating Volunteers ofrece variedad de destinos, seguramente tus habilidades serían de gran utilidad en cualquiera de ellos. El mundo necesita personas que se involucren más, y cuando se conozca la enorme satisfacción que proporciona el ayudar, sencillamente no dejaremos de hacerlo. Así se cambia la historia, así se crea un mundo mejor. Aumentando la consciencia de que los otros no son otros, sino que son personas como yo, y merecen calidad de vida, entretenimiento, medios de expresión artística… reconociendo que vivimos en un mundo que necesita cuidado, un ambiente que nos otorga vida y es nuestro deber preservarlo. Se voluntario y observa como tu corazón crece y se llena de alegría, orgullo y fuerza.

 

 

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