Porque deberías visitar Brasil?

Tierra de belleza arrolladora, de alegría, colores, de ganas de música, fiesta y bailoteo. País de contrastes, de junglas de acero y selvas inexploradas, de favelas y rascacielos, de olas salvajes y cascos históricos donde pasear es puro placer, de picanha y caipirinha, de verde, azul y amarillo. Brasil es, sin duda, uno de los destinos más atractivos del mundo.

A través de este artículo vamos a darte 7 razones para visitar Brasil.

Disfrutar de las mejores vistas de Río de Janeiro

Rio es una de las ciudades más bonitas del mundo y merece la pena visitarla. Lo mejor para poder observarla es subir al mejor mirador (Vista Chinesa) en el Parque Nacional de Tijuca. Desde ahí tendrás Rio a tus pies y podrás contemplar esta maravillosa ciudad.

Disfrutar de su gastronomía

Los colores, la variedad y la alegría brasileira no podían faltar en sus mesas. Comer en Brasil significa llevarse a la boca una mezcla de productos autóctonos con sabores de influencias indígenas, europeas y africanas.

Te aconsejamos probar:

  • La feijoada (el plato nacional a base de frijoles).

  • Moqueca de peixe (pescado cocinado con cilantro, tomate y pimienta).

  • Bolinhos de bacalhau (croquetas de bacalao).

  • Acarajé (bolitas fritas de camarones y puré de frijoles blancos).

  • Picanha brasileira (no apta vegetarianos).

Enamorarse de las cataratas de Iguazú

Patrimonio de la Humanidad desde 1986, estas cataratas son unos de lugares más impresionantes de todo Brasil. Se encuentran en el Parque Nacional do Iguaçu y cuenta con unos 270 saltos de agua de hasta 80 metros.

 Navegar por el Amazonas

Navegar por el Amazonas es una de las grandes aventuras que podrás experimentar en tu vida. Si te decides a hacerlo desde Cooperating Volunteers te damos un consejo: aguántate las ganas de darte un chapuzón en sus aguas, a no ser que quieras tener un encuentro con las pirañas, caimanes y anacondas que se encuentran en él.

Visitar el Parque Nacional de los Lençois Marahenses

Imagínate un desierto salpicado de pequeñas lagunas azules, parece imposible ¿verdad? Pues en Brasil existe: hablamos de Lençois Maranheses, donde cada año se forman más de 9.000 lagunas gracias a la acumulación del agua de lluvia. Un paisaje digno de otro planeta.

Dar un salto al pasado

No es difícil viajar al pasado en Brasil, te bastará con visitar los cascos históricos de ciudades como Salvador de Bahía o Recife, donde el legado de los portugueses está todavía muy vivo, o visitando pueblecitos encantadores como Ouro Preto, Olinda o Paraty.

Ir de playa en playa

La costa de Brasil tiene la capacidad de enamorar tanto a los playeros convencidos como a aquellos que parecen tener alergia al agua del mar. Hay tantas playas en Brasil que es difícil hacer un ranking, aunque te recomendamos visitar sin duda la zona de Jericoacoara (perfecta para los amantes del kitesurf o para pasar horas y horas en una hamaca a orillas del mar), Fernando de Noronha (ideal para los que disfrutan tanto fuera como debajo del agua) y  Pipa (con sus playas de acantilados rojizos y sus aguas donde, con un poco de suerte, puedes compartir tu baño con delfines).

Queda mucho por ver en Brasil, pero te recomendamos que no dejes pasar estas recomendaciones. Desearas volver siempre que puedas.

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